Un aspirante de 18 años, del primer año de la Escuela de Sanidad de las Fuerzas Armadas, se armó de valor y denunció que era torturado.
Señaló a seis aspirantes del segundo año como responsables de una golpiza en el baño que lo mandó al hospital.
Lo último ocurrió el 12 de marzo en el predio del Hospital Militar, pero su tormento habría iniciado dos días antes.
En hora de la tarde, seis aspirantes del segundo año se tomaron con él durante la hora de la limpieza. Lo obligaron a hacer ejercicios mientras le pegaban con la escoba y se burlaban de él.
Detalló que le ponían palos debajo de las rodillas y le obligaban a hacer “ejercicios prohibidos”. Una de las formas de tortura era poner palos entre sus dedos y pisarlo o presionarlo hasta verlo suplicar a causa del dolor.
El muchacho manifestó que, en otras oportunidades, durante la hora de almuerzo y cena, le ponían agua sucia o basura en su comida. Lo obligaban a comer mientras lo golpeaban entre todos.
Muchas de las torturas ocurrían también durante la guardia nocturna y los encargados de cada semana eran testigos, pero hacían la vista gorda.
La víctima ya no aguantó y fue a su casa. Su papá lo llevó al Hospital del Trauma. Los médicos indicaron que tiene golpes en la costilla, piernas, glúteos, tórax y marcas en todo el cuerpo.
A la cárcel
“Cinco identificados están en la cárcel de Viñas Cué y no van a volver hasta cumplir su pena. Los oficiales y suboficiales que no controlan también van a ir a la cárcel como ya ocurrió antes, lo afirmoó Óscar González, Ministro de Defensa.