28 sept 2026

Se lanzó al lago de CDE como si fuera película de acción para escapar de la poli y los yacarés le recibieron

El malandro pensó que era un buen plan escapar nadando, pero los cocodrilos tienen mucha hambre.

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ERA UN BUEN PLAN. Pensó que iba a escaparse de la policía nadando, pero había una partida de yacarés queriendo probar bocado.

Quiso escapar de la Policía por tierra, pero terminó probando suerte en el agua. El problema fue que el Lago de la República tenía otros habitantes que no estaban dispuestos a facilitarle la fuga. La presencia de yacarés hizo que un hombre buscado por la Justicia pegara la vuelta y regresara a la costa, donde finalmente fue reducido, informó el corresponsal Wilson Ferreira.

El curioso episodio ocurrió alrededor de las 15:00 de este lunes, durante un control de personas y vehículos en inmediaciones de la avenida del Lago, en Ciudad del Este. El protagonista fue Ricardo Ariel Orue Benítez, de 28 años, quien era buscado por dos órdenes de captura.

Según el informe de la Comisaría 7ª del barrio San José, los agentes intentaron verificar al hombre cuando caminaba por la zona. Pero lejos de quedarse tranquilo, habría sacado de su cintura dos armas blancas de fabricación casera, con las que amenazó a los policías y también habría intentado autolesionarse.

Con los agentes encima y sin muchas opciones de escape, Orue Benítez decidió que el mejor camino era... el lago. Se lanzó al agua y comenzó a nadar, alejándose unos 30 metros de la costa.

UN HUMANO A LA VISTA

El problema apareció unos metros más adelante. Según el reporte policial, el hombre se encontró con la presencia de yacarés y aparentemente decidió que enfrentarse a los reptiles no formaba parte de su plan de fuga. Entonces dio media vuelta y regresó nadando hasta la orilla. Los cocos estaban con hambre luego con el calorazo que hacía. Cuando vieron al humano nadando, ellos se fueron a darle la “bienvenida”.

Esta vez los policías no le dieron otra oportunidad. Apenas salió del agua fue reducido y asegurado. Durante la requisa también se encontró un bolso que llevaba consigo, donde había varios accesorios para vehículos, entre ellos espejos y buscahuellas.

Y la historia todavía tenía otro capítulo. Los agentes constataron que Orue Benítez contaba con dos órdenes de captura, una relacionada con una causa por hurto y otra por violencia familiar.

Así terminó la particular escapatoria. El hombre que intentó dejar atrás a los policías nadando terminó regresando por sus propios medios, no precisamente por arrepentimiento, sino porque los yacarés aparentemente resultaron ser un obstáculo bastante más convincente.
Finalmente fue trasladado a la Dirección de Policía de Alto Paraná y quedó a disposición de la Justicia.