A él lo llevaron hasta la comisaría, lo esposaron y hasta posó para la foto policial que después se publicó en las redes. Todo después de que la mujer con la que se estaba conociendo lo denunciara por una supuesta agresión dentro de un motel de San Lorenzo.
Según Esteban (nombre ficticio), de 42 años, él nunca le pegó y terminó detenido por algo que, asegura, no hizo. Para él, todo empezó porque se negó a hacer un trío con la amiga de ella.
Esteban, de Asunción, había empezado a salir con Lucía (nombre ficticio), de 32 años y de San Lorenzo, el 3 de septiembre. Se conocieron en un karaoke y comenzaron a verse seguido, en una relación de amigovios.
El miércoles de madrugada, los dos terminaron en el motel Bambú. Según Esteban, Lucía lo invitó con la excusa de darle una sorpresa y él recién se dio cuenta de dónde estaba cuando llegó a la dirección que ella le mandó.
Según Esteban, Lucía vivía con el papá de su hija menor y le decía que se estaba separando. Mientras seguían saliendo, comenzaron algunos roces por cosas que él veía en sus redes sociales y porque, según contó, ella tomaba mucho.
Le llamó un montón
El 21 de septiembre fue hasta San Lorenzo y le llevó flores amarillas y un pijama por el Día de la Primavera. Al día siguiente decidió no hablarle porque estaba argel.
“Después de haberme llamado casi 50 veces por WhatsApp, me había escrito mucho. Yo le hice caso porque ella me decía que se preocupaba por mí y que quería saber aunque sea un hola”, contó.
En la noche del 22, ella le dijo que estaba en San Lorenzo con una amiga que había venido de lejos y que quería darle una sorpresa. Le pasó una ubicación y le pidió que fuera. Esteban aceptó, pero cuando llegó descubrió que la sorpresa era en un motel.
Lucía incluso le pidió que antes de entrar comprara unas cervezas para seguir tomando, pero él le dijo que no iba a comprar nada y que primero quería entrar para saber qué estaba pasando.
Llegó hasta la habitación 13 del motel Bambú, subió las escaleras y abrió la puerta.
Las pilló en la cama
“Yo le veo a las dos con las pijamas puestas, acostadas en la cama, y le digo a ella: ‘¿Qué es esto?’. Porque yo le había regalado ese juego de pijamas con las flores amarillas y ahora le encuentro ahí con su amiga”, relató.
Esteban contó que anteriormente Lucía le había hablado de un encuentro que había tenido con una amiga en otra ocasión. Por eso, al encontrarlas juntas en la habitación, sintió que la sorpresa podía ir por ese lado, aunque asegura que él no quería participar.
“Yo le dije ‘vos sabés muy bien lo que yo pienso de esto’. Yo no voy a estar acá contigo ni con ella, yo no voy a hacer lo que vos creés que yo voy a hacer, porque yo no soy así y a mí no me gusta”, contó.
Entonces intentó irse. Según su versión, Lucía bajó detrás de él, lo agarró y le pidió que se quedara. Esteban siguió insistiendo en que no quería hacer nada con las dos y se fue hasta donde estaba su moto.
Antes de salir, volvió a subir para hablar con la amiga para encararle.
“Ella me dijo que es su amiga y que yo nomás pienso mal y ahí le digo ‘yo que sé lo que ustedes estaban haciendo mientras yo llegaba’, le dije”.
Esteban bajó nuevamente y, según cuenta, ahí siguió la discusión con Lucía mientras intentaba sacar su moto.
¿Qué pasó después?
Esteban asegura que Lucía lo siguió hasta donde estaba su moto y ahí comenzó la agresión, según su versión.
“Yo le dije que en su vida iba a volver a estar conmigo, que no quería saber nada de ella y que me daba asco. Ahí me pegó tres veces por la cara, después me ahorcó contra la pared”, relató.
También asegura que, mientras trataba de salir, ella le mordió.
“Ella salta por mí y me muerde la oreja, me quita una parte de la oreja que tengo yo. Después intentó morderme la cara mientras yo estaba golpeando el portón para pedir auxilio”, contó.
Trató de esquivarse y pidió ayuda
El hombre dice que no respondió a los golpes porque practica artes marciales y sabía que si reaccionaba podía terminar todavía peor.
“Yo le pedí auxilio por cinco o diez minutos, y no venían los guardias. Yo trataba de esquivarme de ella y de pedir ayuda. Estuve como diez minutos tratando de salir, incluso con el portón abierto”, relató.
En medio de todo eso, asegura que Lucía incluso lo amenazó.
“Ella me dice: ‘ya que no me pegás, yo voy a agarrar y voy a hacerme algo para que todos crean que vos me pegaste’. Y agarra su dedo, mete en su boca y se muerde”, contó.
Finalmente, los encargados del motel intervinieron y llamaron a la Policía. Esteban también llamó al 911 y pidió que fueran hasta el lugar.
“Ella tiene una mordida en su dedo que ella misma se hizo porque no logró que yo le haga nada. Entonces no le quedó de otra que hacerse daño para poder culparme después. “Es una mujer alcohólica, adicta seguramente a otras sustancias, aparte de ser una inestable mental y tener aberraciones sucias en su mente”, señaló Esteban.
Cuando llegaron los policías, asegura que contó lo que había pasado y pidió que también le hicieran el alcotest a Lucía, porque según su versión estaba borracha y había llegado manejando.
La policía confirmó que él no estaba ebrio
A Esteban le hicieron una prueba de alcotest que salió negativo y un diagnóstico médico, mientras que Lucía no fue sometida al alcotest.
Según su relato, la fiscala de turno ordenó que quedara detenido y pasó la madrugada en la comisaría. A la mañana siguiente lo llevaron hasta la Fiscalía de San Lorenzo.
Esteban cuenta que permaneció detenido hasta el mediodía del miércoles, cuando finalmente quedó libre tras prestar declaración.
Se arrepintió
Ya en la Fiscalía, según su versión, Lucía habría pedido hablar con él y le habría dicho que quería retirar la denuncia. Él asegura que no quiso volver a tener contacto con ella y que solamente quería dejar registrada su versión y las heridas que, según cuenta, sufrió durante el lío.
“Yo en ningún momento le golpeé a ella y eso está registrado en la Fiscalía. Y aparte, obviamente, hoy estoy libre porque no encontraron pruebas de la denuncia falsa que hizo la mujer contra mi persona”, afirmó.