Lo habían planeado muy bien. Tenían un arma de fuego y una navaja y con eso salieron a asaltar. Dos adolescentes, de 15 y 16 años, primero pidieron un Bolt. Subieron con el conductor y, cuando llegaron al destino, uno le apuntó a la cabeza, le sacó la recaudación y después le robaron también su Toyota Platz.El primer golpe fue el martes 22, cerca de las 22:30.
El chofer, un ciudadano peruano, entregó unos G. 200 mil y los dos huyeron en su auto. De ahí fueron directo hasta un minimercado de la zona de la Comisaría 18 (Asunción), donde volvieron a hacer de las suyas.
“Muy pero muy violentos ambos. Van y asaltan un local Biggie, reducen al guardia de seguridad y el otro directamente, arma blanca, va y le intima a la cajera”, contó a EXTRA el comisario Gustavo Errecarte.
Se llevaron más de G. 2 millones, dos botellas de whisky, cigarrillos electrónicos, cartuchos, golosinas hasta “miel del amor” (un levantol)
Después se fueron hasta un motel de Ñemby, en la zona de Cañadita, con el Toyota robado. Estuvieron entre dos y tres horas en un reservado, se cambiaron de ropa y repartieron el botín. “Lo que buscaban ellos era que se calme un poco la situación. Cambiarse un poco de ropa y también proceder al reparto del botín”, explicó el jefe policial.
Antes de irse, dejaron el auto y dijeron que volverían con un mecánico porque supuestamente no arrancaba. Pero salieron caminando y desaparecieron. La Policía llegó hasta el motel tras el llamado al 911 de los encargados. Revisó el lugar y encontró pistas que llevaron hasta los dos jóvenes, quienes viven en la compañía Thompson de Ypané.
Los tenían en la mira
Con esos datos, los policías ya estaban atentos por si volvían a salir a buscar otra víctima. Y ayer volvieron a pedir un Bolt, esta vez desde Itá Enramada. Otra vez intentaron quedarse con la plata y el vehículo del conductor, pero esta vez les salió todo mal.
Hubo un forcejeo y hasta tres disparos dentro del auto. “Descendieron del vehículo y se separaron, huyeron en diferentes direcciones. Uno fue agarrado a una cuadra y el otro un poquito más distante”, contó Errecarte.
Se regalaron
Lo más llamativo de todo es que apareció otro detalle que los terminó de complicar. En el único celular que tenían había una carpeta escondida dentro de la galería de fotos. Ahí estaban ellos dos, dentro de lo que sería el mismo motel, posando con el arma, plata y varias cosas que habían sacado del Biggie.
Todo les complica
Al revisarlos, encontraron el revólver, una navaja, un poco de marihuana y G. 815 mil. También tenían ropa oscura, capuchas, un guante y calzados que coincidían con los usados en el asalto al Biggie.
“Hay imágenes de los dos en lo que sería una habitación de motel, haciendo alarde de los hechos cometidos. Mostraban en fotos las mercaderías del Biggie, el arma de fuego y dinero en efectivo”, relató el comisario.
También había materiales que aparentemente estaban preparados para TikTok, aunque la Policía no confirmó que hayan sido publicados.
Además, entre sus cosas apareció una bandolera con objetos personales del conductor peruano. “Más que suficientes son los elementos que les ligaban a los tres hechos punibles”, dijo Errecarte.