Hay personas que desde que amanecen ya están nerviosas, llegan aceleradas al trabajo y hablan sin parar.
Otras están con tova puku y responden con sí o con no (infumables). También está el tarovacho que hace cada macanada. Cada persona demuestra su nivel de argelería o intensidad a su manera y, según la astrología, tiene mucho que ver con el signo zodiacal.
ARIES: Vivís con picos de estrés. Te pone nervioso hasta porque se te trancó la bombilla del tereré. Hacés berrinches pudiendo solucionar las cosas. Una vez que te das cuenta de que era una macanada, comenzás a bromear al rollo. Pero ya nadie te aguanta.
TAURO: Sos un toro aguantando todo, hasta que un día ves, por ejemplo, que tu cuchara no está en su lugar, y explotás. Acusás a todos de tocar tus cosas y te volvés insoportable por tonterías, incluso querés denunciar a RR.HH que usaron tus cubiertos. Consejo: no toquen las cosas de un taurino, se vuelven muy argelados.
GEMINIS: Dependiendo de cómo amanecés, mostrás tus dos caras. En tu cabeza generás un montón de problemas y querés solucionarlos de a uno. Armás un escándalo cuando no te hacen caso, pero a veces no sos el centro. De la nada, comenzás a retarle a la gente, como si fueras vos la “reina de la perfección”.
CÁNCER: Los cancerianos son el alma de la fiesta como así también los insoportables del trabajo y la casa. De onda nomás cambian de humor. No les gusta que le tienten por su club o sobre sus exnovias. Son insoportable’i realmente.
LEO: Sabés disimular bien todo lo que te preocupa, pero cuando ya no da más, explotás de nervios. Te podés agotar sosteniendo una imagen de persona “perfecta”.
VIRGO: Tu cabeza es un campo minado de nervios. Porque no te respondieron al toque un mensaje ya estás al borde de la histeria. Mirás cada mensaje que te enviaron, lo interpretás y te armás escenarios que no pasaron. Y de paso, corregís los errores ortográficos. ¡Sos una máquina de intensidad!
LIBRA: ¡Madre santa! Todo, todo absolutamente todo, tomás a mal cuando estás pirevai. Imposible hablar contigo cuando amanecés de malas. No medís tus palabras, ofendés. Y después te hacés de la bueeeenita..
ESCORPIO: ¡Nde bárbaro! Simulás que estás tranquilo/a pero llevás días haciendo una guerra en tu cabeza sobre algo que no te gustó o te intriga. Tu premisa: todos son culpables. Vas tirando tu veneno cuando estás argelado/a. Tu rostro te delata
SAGITARIO: Parecés más calmado que agua de pozo, pero en tu mente hay un ciclón. No sos de ponerte muy nervioso y si tenés un problema real a solucionar, lo dejás para “otro día”. Pero a veces ya no te queda tiempo y culpás a todos de tu propia irresponsabilidad. ¡Un pachá de novela!
Capricornio: Puede ser uno de los signos más peligrosos de la autodestrucción. Con tus frases “todo está bien”, “no pasa nada”, esquivás responsabilidades reales, dejás todo para la última hora y después ya te da ansiedad. Le molestás a medio mundo para que te ayude.
ACUARIO: El rey de la tranquilidad. Ni fu ni fa en medio del caos. No te importa mucho el problema de los demás, pero cuando te llega un problema te desesperás. Ahí te acordás de la gente que te quiere, pero tarde. Si no fuiste empático, no exijas que lo sean contigo.
PISCIS: El problema real quizá sea uno, pero podés terminar viviendo emocionalmente cinco posibilidades distintas. Imaginás muchas cosas que solo están en tu mente. Tenés una imaginación muy elevada. Cambiás de opinión cada 5 minutos. Imposible planear nada contigo.