Con un maletín, un juego de tijeras, peines y otros accesorios de belleza, Andy Pereira (25) llega en minutos con su motito para poner manos a la obra.
Allí pone en práctica sus conocimientos: su especialidad es realizar tintes y otros servicios de coloración de cabello.
Su salón no tiene techo, ni paredes. Puede ser una sala, un patio o cualquier rincón de la casa donde haya lugar para una silla y el infaltable espejo.
Andy es de Lambaré y trabajaba en una peluquería, pero se cansó de ver cómo su esfuerzo rendía poco.
Los hombres también son muy valé en el rubro
“Cuando trabajás en una peluquería y no tenés tus cosas, te pagan el 30 o 40%, y se saca poco. Entonces yo decidí trabajar a domicilio y hacer mis propios clientes”, contó a EXTRA, mientras se preparaba para un nuevo día de cortes.
Hoy gana mejor, maneja su tiempo y, lo más importante, tiene libertad. “Yo alzo a mis estados los días que puedo y normalmente junto (clientes) viernes y sábados, porque tengo hijos. Además, esos días son los que más clientes tengo”.
También hace pies y manos, y le va tan bien que ya tiene una clientela fiel. Sin embargo, una de las desventajas es que a veces no hay muchos pedidos, pero con dos o tres trabajitos ya salva el día.
En septiembre en adelante ya se mueve más, después vienen las colaciones, bodas y el UPD en febrero, contó a EXTRA.
Pero Andy no está sola en esta movida que crece cada vez más. Los peluqueros a domicilio cortan más que cabello: cortan la rutina, los horarios apretados y las largas esperas.
Muy guapa
Mili Martínez, de apenas 19 años, también de Lambaré, comenzó desde jovencita en la pelu de su tía. Aprendió de todo: cortes, peinados, color, y se capacitó para pulir su arte. Hoy ya trabaja por su cuenta y ofrece atención 24/7, incluso de noche.
“A veces me llaman tarde para un corte o un peinado y yo voy. La ventaja es que manejo mi tiempo. La desventaja es que a veces no sé con quién dejar a mi bebé”, dijo.
Mili es una de las tantas jóvenes que apostaron por el rubro de belleza sin tener un local físico, y les va súper bien.
“La gente ya no quiere irse lejos, prefiere que le hagan todo en casa”, aseguró.
Publi llamativa
Aaron Duarte, de 26 años, es de Sajonia y también lleva su arte en la mochila. Él se especializa en cortes para hombres y niños, y su clientela prefiere la comodidad del hogar. “¿Estás cansado de ir a la peluquería y esperar más de 30 minutos o 1 hora? Acá te tengo la solución”, dice en su publicidad, con la que atrae cada vez más clientes.
Se complementa con su doña: Son un equipo, dijo a EXTRA
Aaron se toma su trabajo en serio: lleva todo lo necesario y deja impecable el lugar donde trabaja. Su señora también está en el rubro: hace manos, pies y cortes. Juntos se complementan. “Ella sale a domicilio mientras yo me quedo con los niños, y cuando me toca a mí salir, ella se queda. Somos un equipo”.
La única piedra en el camino, según él, es que “algunos no quieren pagar lo que realmente vale el servicio”, dijo.
Andy Pereira: (0986) 634-857
Mili Martínez: (0984) 619-165
Aaron Duarte: (0972) 715-160