Con el corazón destrozado y la voz quebrada, don Reinaldo Suárez, el papá de Tobías llegó hasta la Catedral de San Lorenzo para clamar por su hijo desaparecido. En plena misa de Miércoles de Ceniza, se arrodilló y pidió un milagro.
“Vine a pedirle de rodillas a Dios que me dé la oportunidad de encontrar a mi hijo y darle su descanso como se merece”, expresó entre lágrimas.
Ya pasaron seis días desde la desaparición y la angustia crece minuto a minuto. El hombre confesó que el dolor lo está sobrepasando.
“Todos los días le pido a Dios y a Tobías que me dé fuerzas para que podamos encontrarlo. Estaba hablando con mi representante, que ya no puedo más. El dolor es tan inmenso. Estamos en el día seis y todavía nada”, señaló en contacto con Monumental AM 1080.
La escena fue desgarradora. Mientras los fieles participaban de la celebración religiosa por el inicio de la cuaresma, el padre se postró ante el altar, consumido por la incertidumbre y la desesperación de no saber dónde está su hijo.
Cada hora que pasa es una carga más pesada para la familia, que no pierde la esperanza, pero siente cómo el sufrimiento golpea sin tregua.