La mecha se encendió en la cocina y el conflicto no tardó en explotar entre las mozas de un restaurante de Pirayú, Paraguarí.
Según rumores, las cocineras empezaron a pedir que las propinas también se repartan con ellas, lo que desató tensión dentro del equipo.
Las meseras cobran poco, viven prácticamente de las propinas, y ahora quieren que también compartan con el resto.
El sistema aún no fue implementado, pero ya se corrió la voz de que el dueño quiere repartir las propinas entre todo el personal.
Quien no esté a favor de la medida, puede irse si quiere, supuestamente le dijeron a las trabajadoras. Las mozas suelen juntar entre G. 150.000 y G. 250.000 en propinas los fines de semana (a veces) un dinero clave para cubrir sus gastos.
Por eso, la idea de compartir esa plata con quienes no están en contacto con los clientes no cayó nada bien.
Néstor Fernández, de la Asociación de Mozos de Villarrica, explicó que la propina es para quien la recibe, y solo se reparte entre mozos si existe un porcentaje establecido (como el 10%), pero no es habitual que se incluya a las cocineras.
“Normalmente, hay lugares que ya con la factura incluyen la propina y en este caso se comparte”, indicó.
Explicó que algunos restaurantes tienen su política (división de ganancias) pero le parece raro que en este caso recién quieran implementar.
En tanto, Natalia Ayala, de la Asociación de Mozos de Pilar, comentó que en algunos locales hay una caja común de propinas para dividir entre mozos y también cocineros. Claro, depende si todas las partes están de acuerdo, según dijo.
En algunos locales incluso se puede depositar la propina en una especie de alcancía que dice “Propina para el mozo”, donde el cliente da lo que le parece y de acuerdo a la atención que recibió.
Por ahora, la decisión no se concretó, pero el ambiente está cargado.
Como la propina no es obligatoria, tampoco se puede denunciar, porque no está estipulado por ley.
La idea es que todos reciban algo..
Dany Medina, uno de los directivos de Eduvigis Restó-Bar, explicó a Extra que la intención no es solamente compartir las propinas con las cocineras, sino con todo el personal.
“Lo que sí se está haciendo es tratar de consensuar con los afectados a efecto de que todos puedan tener una participación eficaz, que es un reconocimiento por el servicio, por la gastronomía, por la limpieza. La idea es de que pueda haber un equilibrio o una mejor motivación”, refirió a EXTRA.