Una mujer de 57 años fue detenida el lunes acusada de ayudar al presunto abusador de su propia sobrina en Guairá.
Supuestamente, ella vigilaba mientras el hombre, que ahora tiene 70 años, abusaba sexualmente de la niña que en ese entonces tenía 8 años.
De acuerdo al oficio del Ministerio Público, la niña veía que la mujer recibía plata a cambio de cada encuentro.
Ella le quitaba la ropa a la niña y le bañaba al terminar el abuso.
Se subían a la camioneta del agresor y este les llevaba a tomar helado o le compraba juguetes.
Con el tiempo, los abusos dejaron de ocurrir pero ella igual se calló durante 4 años, hasta que ahora que tiene 12, les contó a sus padres.
Ni bien amaneció, se fueron a hacer la denuncia. La mujer fue imputada y hasta se libró una búsqueda internacional por si salía del país.
“Mucha gente cuestiona por qué no se denunció antes, que es como un motivo para no creerle, pero todos fuimos niños y la figura es de respeto y después de eso, no hay niño que se le enfrente a un adulto de 50 años”, dijo la fiscala Gladys Jiménez a Voz Guairá.
La mujer guarda reclusión en la Comisaría 2.ª Santa Librada, hasta que el juez defina dónde irá a prisión. La ley impide que el anciano sea arrestado por su edad, pero si se consigue una condena en su contra, independientemente de sus años, debe cumplir la condena tras las rejas, explicó la agente. Pueden ligar mínimo 20 años de cárcel.