Un estudiante de 16 años quedó muy asustado tras una terrible agresión que sufrió supuestamente por parte de la propia directora de su colegio.
Todo empezó cuando el chico estaba usando el celular en horario de clases. Al ser pillado, la docente le pidió que entregue el aparato. Él se negó y, según la denuncia de la mamá del chico, la directora le habría mordido en la mano para que suelte el teléfono.
La mujer pidió explicaciones sobre el actuar de la docente Gladys Fernández, directora del Colegio Nacional Alcibíades Ibañez Rojas, en la compañía del mismo nombre en el distrito de San Juan Bautista, Misiones. La mamá del estudiante no realizó todavía una denuncia policial, pero sí ante la supervisión del MEC, donde relató que la agresión ocurrió el pasado miércoles a las 13:30, dentro de la institución educativa.
Consultada por EXTRA, la directora Gladys Fernández negó tajantemente que haya mordido al adolescente. “Mínimamente debe quedar alguna huella”, afirmó. Admitió que sí le pidió que entregue el celular, que el estudiante se negó y que ambos estironearon. “Casi me caí, pero logré quitarle”, explicó.
Fernández agregó que ya había advertido al mismo alumno en otra ocasión. “Dos veces le descubrí. La primera vez pasé, su compañero le avisó, le pedí que guarde su celular y no lo hizo. Volví a pasar y él seguía con su celular, ni siquiera le miraba al profesor, ni prestaba atención”, alegó.
Ante esta situación, decidió entrar a la clase y exigir que entregue el teléfono. “No te voy a dar, me dijo, y ahí nos estiramos”, relató. La directora contó que en la tarde de ayer se reunieron con autoridades de la supervisión, la dirección departamental y la madre del menor, donde llegaron a un acuerdo en buenos términos. Incluso, el adolescente se disculpó con ella.
“Es imposible ahora trabajar con los jóvenes con su celular, más todavía si es que la mamá o el papá no te ayuda. Si vienen a la defensiva es imposible educarles y pararles”, expresó Fernández.
Recordó que a principios de año, en la reunión de padres, ya había informado claramente que iba a quitar los celulares a los alumnos si se percataba de su uso en horario de clases como elemento distractor y que solo lo iba a devolver a un adulto responsable. “Está el acta firmada por los padres”, finalizó.