07 jul. 2026

Conductor denunció que le pagaron con G. 100 mil falso y cayó en escuelita

Le contactaron para hacer un envío, pero al llegar nadie recibió el pedido y no había nada dentro de la caja misteriosa.

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El caso ocurrió en la madrugada del jueves, donde el conductor perdió plata tras recibir un billete de G. 100.000 falso.

Imagen generada con IA

Los conductores de plataformas están cada vez más expuestos a la inseguridad y a nuevas formas de estafa que, según denuncian, aparecen casi todos los días mientras salen a trabajar.

Ya no es solo el miedo a un asalto en la calle. Ahora también están los “clientes” que piden viajes o envíos con trampas armadas, dejando a los choferes con el perjuicio.

Un conductor relató en el grupo de Facebook “Bolt conductores” lo que le pasó en plena madrugada del jueves, en un servicio de envío.

“Encontraron otra manera de joder a los conductores; un tipo solicita Bolt envíos tipo las 5:00 de la mañana, salió de una esquina, entregó una cajita ‘pago adelantado’ el envío y al llegar no hay nadie y la caja no tenía nada”, contó.

Pero lo peor vino después. El conductor explicó que también terminó perdiendo dinero en la misma jornada.

El hombre misterioso le había entregado G. 100.000 y el viaje costaba G. 10.000. El conductor le dio el vuelto, pero después se dio cuenta de que el billete era falso y, al final, terminó quedándose con el clavo.

Otros choferes también fueron estafados

Lo que más preocupa a los choferes es que esto no sería la primera vez que pasa. En el mismo grupo, varios conductores saltaron a comentar que ya pasaron por situaciones similares: billetes falsos, pedidos truchos y viajes armados para estafar. “Eso ya me pasó también, te pagan y después te das cuenta de que es falso”, comentó otro conductor.

Otros dijeron que estos casos se están volviendo cada vez más frecuentes, sobre todo en horarios de madrugada, donde hay menos gente, menos control y más facilidad para caer en el engaño.

Según los propios choferes, los estafadores estarían aprovechando justamente esas horas de baja circulación para pedir servicios que parecen normales, pero terminan en pérdidas para los trabajadores.

En el grupo, varios pidieron mayor precaución a la hora de aceptar pedidos en la madrugada, ya que aseguran que las modalidades de engaño van cambiando constantemente y cada vez se vuelven más difíciles de detectar a tiempo.