Durante el invierno, el consumo de energía eléctrica suele incrementarse principalmente por el uso de equipos de calefacción, duchas eléctricas y acondicionadores de aire en modo calor. Para tener una referencia, un aire acondicionado utilizado cinco horas al día puede representar un gasto aproximado de G. 195.980 al mes, mientras que una ducha eléctrica empleada durante dos horas diarias ronda los G. 114.975 mensuales.
En Paraguay, una familia promedio de cinco integrantes consume entre 800 y 1.200 kWh al mes durante la temporada invernal. Esto equivale a una factura estimada de entre G. 350.000 y G. 530.000 bajo la tarifa residencial de la ANDE. El monto final depende de factores como la cantidad de equipos de calefacción utilizados y el sistema empleado para calentar el agua.
Los principales factores que elevan el consumo son:
Termocalefón o duchas eléctricas (aprox. 300 kWh – G. 130.500): cuando cinco personas se bañan de forma consecutiva, el sistema de calentamiento puede operar unas cuatro horas diarias en total para mantener la temperatura del agua.
Aire acondicionado en modo calor (aprox. 450 kWh – G. 195.750): un equipo inverter de 3.000 W utilizado cinco horas al día para climatizar las áreas comunes del hogar representa uno de los mayores consumos de la vivienda.
Lavarropas y secarropas (aprox. 67 kWh – G. 29.360): la cantidad de ropa generada por una familia numerosa suele requerir entre uno y dos ciclos diarios de lavado, especialmente cuando se utiliza agua caliente o secado eléctrico.
Consumo básico del hogar (aprox. 250 kWh – G. 108.750): incluye el funcionamiento de la heladera, la iluminación, televisores, computadoras, cargadores y otros electrodomésticos de uso cotidiano.
Consejos para reducir el impacto en la factura:
Escalonar los baños: dejar algunos minutos entre una ducha y otra permite que el termocalefón recupere la temperatura de manera más eficiente y evita que trabaje al máximo de forma continua.
Usar el secarropas solo cuando sea necesario: aprovechar los días soleados o con viento para secar la ropa al aire libre ayuda a disminuir significativamente el consumo eléctrico.
Mantener limpios los filtros del aire acondicionado: una limpieza periódica reduce el esfuerzo del equipo y puede disminuir el consumo energético hasta en un 10%.
Regular adecuadamente la temperatura: en invierno, se recomienda utilizar el aire acondicionado en modo calor con una temperatura moderada para evitar un consumo excesivo de electricidad.
Para obtener una estimación más precisa, los usuarios pueden consultar la tabla de consumo de la ANDE o utilizar el simulador de consumo disponible en la página oficial de la institución.