“No es Noruega, es Paraguay”, lanzaron varios en redes al ver un autoservicio en Juan Eulogio Estigarribia, más conocido como Campo 9, en Caaguazú. Lo que llamó la atención es que no hay nadie atendiendo. Todo funciona a pura confianza y honestidad del cliente.
Se trata de un negocio de venta de huevos que funciona de una manera poco común en el país. El lugar se llama “Huevero Autoservice” y está dentro de una casita, como una mini despensita con techito y puerta de vidrio. Adentro están las planchas de huevos listas para que cualquiera llegue, elija y se sirva solo.
Hay una planilla donde cada cliente anota sus datos y un bolígrafo para completar el registro. El pago se puede hacer por transferencia o en efectivo. Para el efectivo hay una pequeña caja con llave donde se deposita el dinero y también se puede sacar el vuelto si hace falta.
Una vecina, Lizandri Acosta, mostró todo en un video que se viralizó rápido. “Estamos en medio de la nada, Campo 9, señores”, dijo mientras abría la puertita del lugar. En el video se la ve poniendo G. 40.000, sacando G. 15.000 de vuelto, anotando sus datos y llevándose una plancha de huevos sin más control que su propia honestidad.
El caso sorprendió a muchos en redes porque este tipo de autoservicio sin atención directa no es algo que se vea todos los días en Paraguay y suele ser más común en otros países.
Lejos de causar desconfianza, la mayoría de los comentarios fueron positivos y celebraron la iniciativa, diciendo que este tipo de prácticas ayudan a que la gente sea más honesta y confiada. “Qué bueno, así practicamos la honestidad en todo el Paraguay. Felicitaciones, Campo 9”
“Hay que poner de moda esto en todo Paraguay. Respeto, dignidad, confianza”
“Qué gusto ver esto. Había visto en Suiza y, la verdad, me impresionó la honestidad de las personas. Ojalá se mantenga así”, son algunos de los comentarios.