El horario paraguayo aplica muy bien con esta jefa. Para Maura Torres, dueña de un local de uñas ubicado en Fernando de la Mora y de una academia de manicuristas, llegar 5 o 10 minutos tarde no es motivo para cerrarles la puerta a quienes buscan trabajo. Para ella, pesa mucho más la actitud, el trato con los clientes y que hagan bien su trabajo.
“Yo realmente le contrataría a una persona impuntual. ¿Por qué? Porque de qué te sirve tener una persona súper puntual en tu local y que sea mala onda, mala vibra, que deje tenso el ambiente o que no haga bien su trabajo. Si bien valoro muchísimo la puntualidad, de qué te sirve que sea repuntual y genere todas esas cosas”, dijo.
La emprendedora aclaró que en su negocio la mayoría trabaja por comisión, por lo que no están sujetas a un horario fijo. Contó que pueden tomarse un día libre o acomodar sus turnos para estudiar u otras actividades, siempre que avisen con anticipación.
Una de mis chicas, por ejemplo, está estudiando podología y 2 veces por semana viene recién a la tarde. Cuando tiene un congreso nos avisa con tiempo y no viene. Yo no me voy a enojar por eso, porque ellas son comisionistas”, explicó.
Según Maura, muchas personas confunden el trabajo por comisión con un empleo de sueldo fijo, cuando son sistemas completamente distintos. Por eso insistió en que no se les puede exigir las mismas condiciones.
“La única persona que cumple horario acá es mi recepcionista, porque ella sí tiene sueldo fijo y le pongo IPS. Si trabaja un domingo, un feriado o hace horas extras, se le paga lo que corresponde. Despiértense, chicas. Nadie les puede explotar. Si un día quieren descansar, avisen con tiempo, no sobre la hora. Es cuestión de organizarse nomás y ganamos todos”, remató.