Carlos ‘Indio’ Solari, el poeta de masas del rock argentino, murió a causa de un accidente cerebrovascular (ACV) hemorrágico ocurrido mientras se sumergía en la piscina climatizada de su casa, según informó la Fiscalía General de Morón tras conocerse los resultados preliminares de la autopsia.
La investigación de la Fiscalía determinó que Solari ingresó durante la madrugada a la piscina cubierta de su vivienda y falleció de manera inmediata a causa del ACV, sin ahogamiento.
Según se precisó, el cuerpo fue hallado por una cuidadora que, al no encontrar al músico en la casa, se dirigió al sector de la piscina junto con la esposa de Solari.
Ambas retiraron el cuerpo del agua y solicitaron asistencia médica de emergencia, cuyos profesionales realizaron maniobras de reanimación sin éxito.
Según el parte judicial, la causa de la muerte es, de manera preliminar, un accidente cerebrovascular hemorrágico de origen no traumático, aunque el resultado definitivo quedará sujeto a estudios complementarios sobre las muestras extraídas durante la autopsia.
La nueva información aporta precisiones sobre el fallecimiento del artista, cuya muerte había sido atribuida inicialmente a complicaciones derivadas de la enfermedad de Parkinson que padecía desde hacía años.
En 2016, Solari reveló públicamente que sufría esa enfermedad durante un recital en la ciudad bonaerense de Tandil, cuando dijo ante miles de seguidores: “El Parkinson me anda pisando los talones”.
El avance del cuadro lo alejó progresivamente de los escenarios hasta su retiro definitivo en el 11 de marzo 2017, cuando reunió, en la ciudad bonaerense de Olavarría, a unas 300.000 personas en lo que fue la mayor convocatoria de la historia de la música argentina.
Fundador de ‘Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota’ junto al guitarrista Eduardo ‘Skay’ Beilinson a mediados de la década de 1970, Solari se convirtió en una de las figuras más influyentes y convocantes del rock argentino.
Seguidores del cantante argentino Carlos Alberto ‘Indio’ Solari asisten a una “misa ricotera” en homenaje tras su fallecimiento este viernes, en Plaza de Mayo en Buenos Aires (Argentina). Con la muerte de Solari el rock argentino perdió a uno de los artistas más influyentes de su historia, quien forjó junto a Los Redondos un fenómeno cultural sin precedentes.
Nehuen Rovediello/EFE
Lugar indefinido de velación
Mientras decenas de miles se congregaban ayer en la plaza más importante de Buenos Aires y en otras ciudades del país como Mar del Plata y La Plata para llorar al ‘Indio’, el Gobierno argentino comunicó que sus restos no serían velados en el Congreso argentino, como es práctica habitual para figuras destacadas de la vida política y cultural argentina.
“Se efectuaron las consultas correspondientes con el Ministerio de Seguridad de la Nación y las áreas técnicas copetentes. Como resultado de esa evaluación, se concluyó que el Palacio Legislativo no reúne las condiciones de infraestructura, logística y seguridad necesarias para un evento de esta magnitud”, comunicó el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
El Gobierno argentino expresó además su disposición a colaborar con la familia en la búsqueda de un espacio alternativo para organizar un homenaje público acorde a la dimensión de su figura y garantizar las condiciones de seguridad necesarias.
Su herencia
El Indio Solari siempre mantuvo un perfil bajo respecto de sus finanzas personales, distintas estimaciones realizadas a lo largo de los años ubican la fortuna del músico entre los 13 y los 20 millones de dólares. Estaba casado y tenía un solo hijo, quienes serían sus herederos directos.
La música de varias generaciones
Sus letras, deliberadamente ambiguas y abiertas a múltiples interpretaciones, fueron leídas por distintas generaciones como un reflejo de las frustraciones, incertidumbres y desencantos que marcaron distintas épocas de la historia argentina.
En ‘Oktubre’ (1986), considerado uno de los discos fundamentales del rock argentino, muchos encontraron referencias al control, el encierro y las formas de autoritarismo de la dictadura, en tensión con la apertura de la recuperación democrática.
Una década después, ‘Vamos las bandas’ o ‘Un ángel para tu soledad’ se asociaron a las experiencias de exclusión, desarraigo y búsqueda de pertenencia que atravesaban amplios sectores de la sociedad en paralelo a las reformas neoliberales llevadas a cabo por el Gobierno de Carlos Menem (1989-1999).
Frente a Soda Stereo, que llenaba estadios en América Latina, o Charly García, consagrado por muchos como el número uno del rock en español, la decisión de Indio Solari de sostenerse en un circuito independiente limitó su proyección internacional.
Pero en el territorio argentino, de norte a sur y de este a oeste, se forjó un fenómeno con gran trascendencia para la identidad argentina. EFE