La euforia por la consagración de España como campeona del Mundial quedó empañada por una noche marcada por la violencia y varios hechos trágicos. El saldo de los festejos en distintos puntos del país fue de dos personas fallecidas, más de 80 heridos y al menos 12 detenidos.
En Madrid se registraron siete detenciones durante la madrugada. Cinco personas fueron arrestadas por un presunto delito de odio tras una pelea en un bar, otra por desórdenes públicos y agresión a la autoridad en la plaza de Cibeles, y una más por desobediencia grave en la Puerta del Sol. Además, 36 personas tuvieron que ser trasladadas a hospitales por distintas lesiones.
Barcelona tampoco estuvo exenta de incidentes. Los Mossos d’Esquadra detuvieron a tres personas por robos cometidos durante los festejos, mientras que los servicios sanitarios atendieron a 29 personas, cinco de ellas con heridas de consideración.
La peor tragedia ocurrió en Ciudad Rodrigo, provincia de Salamanca, donde un niño de 13 años murió tras el derrumbe de una fuente. Otro menor sufrió una fractura en una pierna y permanece hospitalizado, mientras que un tercer adolescente resultó herido, aunque ya fue dado de alta.
Otra víctima fatal fue un joven de unos 20 años que falleció en Sonseca, Toledo, luego de sufrir convulsiones mientras seguía la final del Mundial en una plaza pública.
En Seseña, un joven de 19 años quedó gravemente herido tras ser apuñalado durante las celebraciones y fue trasladado de urgencia a un hospital de Toledo.
Los incidentes también alcanzaron a Pamplona, donde un grupo de encapuchados atacó con barras y porras extensibles a varias personas que veían el partido en un bar de Berriozar. Seis personas resultaron heridas, entre ellas tres militares.
En Bilbao, la Policía identificó a 20 personas luego de que un grupo intentara sabotear la transmisión del partido instalada por el Partido Popular. En Álava, otra persona que llevaba la camiseta de la selección española fue agredida.
En Badajoz, la Cruz Roja realizó 34 asistencias y dos personas fueron hospitalizadas. En Cáceres, otras cinco personas requirieron atención en centros asistenciales y se registraron 30 atenciones por lesiones leves.
Mientras tanto, en Valencia dos personas fueron detenidas por arrojar adoquines contra agentes de la Policía Local.