Alfredo Jaeggli (79) renunció al club de toda su vida, el Club Centenario, tras un extenso conflicto con los directivos y salió a protestar.
El exsenador explicó que decidió dejar de ser socio del club chuchi porque, desde hace varios años, no lo dejan descansar.
Alega que de lunes a lunes se celebran fiestas en el Centenario con música a todo volumen y que su casa queda pegada a las instalaciones del club, lo que genera una situación insoportable.
El político liberal anunció su renuncia en diciembre de 2025, tras las sanciones que recibió por protestar contra las farras y el manejo de la institución.
El excongresista señaló que el 30 de abril aceptaron su renuncia sin darle explicaciones y que solo le enviaron una notificación.
“Cobarde”
El exsocio calificó el manejo de la situación como “cobarde” e indicó que esperaba que los directivos al menos den la cara.
“Me merezco, por lo menos, que me reciban, que acepten mi renuncia y que me miren a los ojos”, señaló.
Jaeggli comentó que siente que fue víctima de maltrato institucional por parte de las autoridades del club, ya que durante 20 años toleró la música a todo volumen.
“Yo no necesito ser socio del Club Centenario. Mi casa, por lo menos para mí, es más linda que el club. Lo que sí creo es que la injusticia es brutal y que en el Centenario no solamente existe gente muy injusta, sino gente con muy poco valor para oponerse a la Comisión Directiva”, remarcó.
Alfredo exige explicaciones y no descartó realizar en el futuro nuevas denuncias contra la comisión directiva.
“Estos no son chuchis, estos son salvajes”, remató el exsenador.