Raquel Villalba ya no sabe qué hacer para requerirle a sus ex inquilinos que dejaron el alquiler sin pagarle.
A la doña se le ocurrió escrachar en redes sociales para que al menos tengan un poco de vergüenza he’i y así poder cobrarles, pero lejos de eso, le amenazaron con demandarla y todo.
W. y N., una pareja, vivieron por 11 meses en una de las piezas disponibles en el barrio San Francisco de Limpio.
La señora indicó a EXTRA que en varias ocasiones incluso ella comprendió a la pareja que tenían días de atraso en el pago, pero siempre “les hizo el aguante”. Contó además que llegó a prestarles facturas de servicio público para que pudieran sacar sus electrodomésticos a cuotas.
En abril pasado, el hermano de N., quien también vivía en el mismo lugar, se mudó sin pagar y dejando un platal de clavo con la ANDE.
“El muchacho que primero se fue, dejó su aire acondicionado instalado. Nunca me daba la llave por eso, una vez le dije que retire o iba a llamar a la policía. Ahí lo que se enojó parece”, dijo.
Doña Raquel lamentó que encontró la pieza muy destruida en solo 10 meses de vivir en el lugar. “Llevó enchufes, portafocos, desastre me dejó, creo que a propósito hizo”, declaó a EXTRA. Le dejó un clavo de G. 850 mil por ANDE y 500 mil del último mes de alquiler.
Pidió papeles
Fue por después de ese episodio con el familiar que pidió a la pareja hacer un contrato privado, ya que antes solo era un acuerdo de palabra. Esto de tener un documento de por medio, al parecer, no les gustó y por eso decidieron mudarse el martes último.
“Con W. lo que yo tenía trato porque la mujer no trabajaba. Yo escraché en Facebook con la foto de la chica porque no conseguí la foto del muchacho nomás, pero aclaré que él lo que me debía. Me debe 500 mil por la luz y G. 500 mil también por el alquiler. Supuestamente me iban a pagar el miércoles”, lamentó la doña.
Demanda
Detalló que la mujer en cuestión la llamó y le amenazó con demandarla por difundir su imagen, pero ella dijo que seguirá firme en su decisión hasta que le paguen su dinero.
Ella asegura que es su medio de subsistencia el pago del alquiler, que tiene dos hijos pequeños y que por eso no le quedó más remedio que recurrir al escrache en redes.
“Lo que más me duele es que se mudaron a cuatro casas de la mía. Ayer, (por el jueves) me crucé con él y me miró y se sonrió, como de burla, porque ya le había escrachado en redes. Son unos sinvergüenzas”, finalizó la denunciante.