Mortero en mano y una sonrisa que cautiva, Cecilia Vera atiende celosa su puesto de remedios refrescantes, mientras machaca algunos pedidos del cliente de turno.
A sus 16 años le tocó vivir duras batallas: la enfermedad de su hermanita de tres años y la condición humilde de su familia. Hecho que la motivó a trabajar, no solamente vendiendo yuyos, sino también el famoso terere rupá, que consiste en unas ricas empanadas y milanesitas que prepara doña Feliciana, su mamá.
“De lo único que tendría que tener vergüenza es de robar”, dijo con firmeza a EXTRA. Recordó que, al trabajar como yuyera, muchas amigas la abandonaron y hasta se burlaron de ella.
“Algunas me dijeron que vender remedios refrescantes es ‘pelada’, que muchas personas me iban a señalar. Perdí amigas y gané personas que están conmigo, no por mi plata (que no tengo), sino por mi esfuerzo y sacrificio”, puntualizó.
Ceci participó en algunos certámenes de belleza, salió segunda princesa del club General Díaz de su ciudad natal Pirayú. Varias veces recibió propuestas para estudiar modelaje, por su altura y belleza, pero la falta de recursos económicos impidieron que cumpla ese sueño.
“Me hubiera gustado ser modelo, pero ahora mi mayor deseo es ingresar a la academia de policía y ser oficial”, puntualizó.
Trabajo honesto
Hace aproximadamente un mes, Cecilia colocó su puestito que se encuentra ubicado en el Barrio N° 1, a una cuadra de la Liga Pirayuense de Fútbol.
Dice sentirse muy orgullosa porque a través del trabajo gana platita honesta y colabora con los medicamentos de Milagros, su hermanita que tiene insuficiencia intestinal. “Lo único que quiero es que ella tenga buena salud, somos humildes, pero unidos, y nos ayudamos mutuamente”, finalizó.
Ayuda para Milagros
La más pequeña de las hermanas tiene tan solo tres años y fue sometida a 9 cirugías. Para ayudar a la familia Vera Fernández, comunicarse al (0984) 763 025.
Gastos del hogar
Cecilia tiene tres hermanos más. Su mamá y papá son el sustento de la casa, pero ella quiso poner un pequeño granito de arena para llevar el pan a la casa y colaborar con los gastos.