Don Antonio Rejala, dueño de un depósito de materiales de construcción de San Lorenzo, fue emboscado el fin de semana cuando se dirigía a depositar la recaudación del día.
Al finalizar la jornada, se subió a un auto con tres funcionarios y familiares, como siempre lo hacen. Solo que en esta oportunidad, había gente que sabía sus movimientos.
En un auto blanco llegaron los asaltantes y a punta de arma de fuego se alzaron con G. 35 millones.
Todos estaban vestidos de negro, con capuchas y tapabocas, como puede verse en el circuito cerrado. Eran tres los que bajaron más un chofer y rápidamente huyeron del sitio.
“Al salir de acá y subirme al vehículo me agarraron y lo único que me pidieron era plata, plata. Yo les dije que lleven todo”, relató Rejala a Noticias Py.
Manifestó que serían personas jóvenes las que en segundos perpetraron la emboscada. Horas después, el vehículo que usaron en el asalto fue abandonado en Asunción.