29 jun. 2026

Padres denuncian negligencia: “NO MURIÓ POR CORONAVIRUS”

Solicitaron que el cuerpo de su hijo sea desenterrado y analizado porque algo no cuadra.

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El adolescente estuvo internado en terapia intensiva durante 14 días. El paciente no tenía ninguna enfermedad de base, era muy sanito, según los denunciantes. Solicitaron el expediente médico y le fue negado, piden que investiguen a los médicos.

Alvarito estuvo internado durante 14 días en un sanatorio privado de Asunción. Una noche antes de su descenso, los médicos dijeron: “Había sido tenía coronavirus”. Los padres no confían en el diagnóstico médico y denunciaron en la Fiscalía un supuesto caso de negligencia.

El chico de 11 años ingresó al sanatorio, el 16 de agosto, por un cuadro de vómito, dolor abdominal y diarrea. El caso se fue complicando y pasó a terapia intensiva, donde estuvo entubado hasta el 30 de agosto, día que falleció, según los denunciantes.

El abogado Hugo Lugo Aquino, representante de la familia, señaló que, desde un principio los médicos descartaron COVID-19.

“Se le realizó dos hisopados y salieron negativos. Es muy llamativo que una noche antes de su muerte, nos digan que hicieron un análisis de su sangre y que ahí encontraron rastros del coronavirus”, expresó Lugo.

El defensor señala que Alvarito no fue tratado como un caso de COVID-19 durante la internación ni después de su muerte. “Ninguno de sus familiares se contagió al tener contacto con Alvarito, durante la internación. Cuando falleció, no se activó el protocolo, no pusieron el cuerpo en una bolsa. Los funcionarios de la funeraria le retiraron de forma normal, se le encajonó y se le veló por dos horas, antes de ir al cementerio”, expresó.

La familia gastó G. 300.000.000 en total. “La semana del fallecimiento, un doctor dijo a los padres que un medicamento podía salvarle la vida y le dio el contacto del vendedor. Gastaron G. 24.00.000 en dos ampollas”, lamentó. El certificado de defunción indica “síndrome multisistémico inflamatorio asociado al COVID-19”.

Investigación

Los padres hicieron la denuncia en la Fiscalía, solicitaron que el cuerpo sea desenterrado y analizado. También piden que el ministro de Salud, Julio Mazzoleni y el viceministro, Julio Borda, sean llamados a declarar.

“Presentaron el caso como coronavirus y hasta instalaron que el niño se había contagiado trabajando con su papá en el mercado de Abasto, cosa que es mentira. Borda dijo que la muerte pudo ser por síndrome de Kawasaki”, expresó Lugo.