El llanto desesperado de tres hermanitos alertó a todo un vecindario de la colonia Anahí, departamento de Canindeyú.
El escenario era desgarrador y lo que parecía una broma de niños, casi terminó en una verdadera tragedia.
En la tarde del sábado, los pequeños de 3, 8 y 12 años se encontraban jugando con dos bidones de combustible que estaban en el patio de la casa; el niño de 8 años prendió un fósforo y uno de los bidones explotó.
Cuando la madre de ellos vio lo que estaba ocurriendo, rápidamente socorrió a dos de sus hijos.
Pero el nene de 8 años corrió con el cuerpito en llamas y se llevó la peor parte.
El peque fue trasladado hasta el Hospital del Quemado de Asunción, donde permanece internado. Sufrió quemaduras del 80% de su cuerpo.
Lauro Talavera, defensor público, dijo a EXTRA que los dos hermanitos fueron dados de alta porque no sufrieron quemaduras graves y están siendo asistidos por la enfermera del puesto local.
Talavera destacó la solidaridad de los vecinos y algunos estancieros de la zona que están ayudando a la familia con algo de platita y medicamentos.
Necesitan ayuda
Los chicos quedaron a cargo del papá y el pequeño de 8 años al cuidado de la mamá, que mencionó que afortunadamente en el hospital recibe desayuno, merienda y cena.
La familia es de muy escasos recursos, y aunque por el momento están siendo asistidos; necesitan alimentos, medicamentos y ropa.
Para ayudar a los peques, podés comunicarte al (0982) 958 247.