El arquero que venía siendo titular con destacadas actuaciones en la portería tricolor, Juan Espínola, amaneció tras la derrota ante River separado y castigado a la reserva.
No se trató de algo futbolístico sino por un desacuerdo con la directiva académica en la renovación de su contrato.
“Yo me quiero quedar en Nacional le dije al presidente y le envié tres propuestas, pero la oferta que ellos me hicieron no me llenó. Ni 10 mil dólares me querían pagar”, contó a la 1080 AM.
La propuesta alba era extenderle el vínculo por 3 años con un sueldo de G. 20.000.000 sin ningún agregado más.
“Pedí 150.000 dólares de prima y no aceptaron. Después hablé con mi representante y ofrecí 100.000 dólares, hasta parcelado en 12 cuotas, pero tampoco aceptaron”, indicó a la 970 AM.
El guardameta exigió un aumento porque lo que percibe es demasiado bajo con respecto a su verdadero valor por el nivel que está demostrando.
“A veces ni quiero contar mi salario, yo estaba ganando 6 millones de guaraníes, pero me descontaron el 20% por la pandemia. Ni para el combustible alcanza, gracias a Dios tengo a mi señora que me ayuda”, reveló.
El dirigente Douglas Martínez comentó que era imposible para el club de barrio Obrero acceder a los deseos económicos del futbolista.
“Es mentira lo que dice, le mejoramos el contrato y luego se involucró su representante cambiando los números. Diez mil dólares es un platal para nosotros”, dijo en FALG.
Al no arreglar con Espínola, Nacional recurrió a Antony Silva quien ayer ya fue presentado como refuerzo para el Clausura.
“Me llamó Carlos Bonet y por el desafío deportivo acepté la oferta”, manifestó en la 1080 AM.