Escalofriantes detalles del mortal juego sexual ocurrido en el interior de un Motel de Barcequillo, San Lorenzo, salieron a la luz luego de que la presunta autora del crimen diera su declaración ante la fiscala Ana Girala.
María Celeste Silva (19) delgada, menuda, atacó a su pareja, un señor robusto, grande.
Indicó que hace un año aproximadamente mantenía una relación amorosa con el empresario Agustín A., a quien hirió mortalmente el pasado domingo durante el juego sexual.
“Nos encontrábamos cada fin de semana y siempre me dijo que ya se había dejado de su esposa”, aseguró la joven oriunda de Santiago, Misiones.
Contó que ese domingo vino de su pueblo donde vive con sus padres, para buscar un trabajo como empleada doméstica y también para encontrarse con don Agustín, sobre la avenida Fernando de la Mora, no lejos de la Terminal de Ómnibus de Asunción.
“Me subí a su camioneta y nos fuimos a un motel, como siempre sucedió. Entramos en la pieza y como es normal hubo caricias, besos, él era muy romántico, cariñoso”, manifestó la joven.
María Celeste contó que ese domingo, su amante le planteó hacer algo diferente, un juego sexual. “Yo le dije que sí, que no había problemas”, acotó.
LE ATÓ
“Agustín me puso los brazos hacia atrás y me ató las muñecas no tan fuerte con una cinta scotch, de esas gruesas, y luego me ató los pies”. reveló.
El encuentro sexual fue ardiente hasta que el empresario le pidió probar algo. La jovencita se asustó porque nunca hizo y se negó.
“Le dije que no me gustaba, fue un no. Allí se alteró y empezamos un forcejeo, me tapó la boca con su mano. Traté de sacarme la cinta de la mano, hasta que lo logré, luego agarré un cuchillo que estaba en la cabecera de la cama porque no quería que me haga daño y le clavé”, confesó la mujer.
Recordó que con el cuchillo en mano se pelearon y que después ya le vio ensangrentado.
“No se cómo lo herí, lo hice sin darme cuenta de cómo pasó, me quedé shokeada, no sabía lo que iba a hacer”, indicó en la Fiscalía la joven.
Agustín se levantó y pidió ayuda diciendo “auxilio”, que llamen a una ambulancia y a la Policía y se bajó al garaje, allí los encargados abrieron el portón.
La joven se recostó por la pared, manchada en sangre.