Un animado partido fue abruptamente interrumpido ayer a la tarde por numerosos policías, quienes sorprendieron a 12 jóvenes, entre quienes había cuatro menores de edad, violando la cuarentena por la pandemia, en un encuentro de fútbol 5. Ocurrió alrededor de las 17:00 en el tinglado de la capilla San Felipe, barrio del mismo nombre, zona de la Chacarita de Asunción.
“Recibimos varias llamadas del Sistema 911, por lo cual nos constituimos en el lugar”, refirió a EXTRA el comisario José Martínez, jefe de la Comisaría 5ª Metropolitana, quien encabezó el procedimiento, que tuvo el apoyo de agentes de la Comisaría 9ª, del Grupo Lince y de la Policía Urbana, inclusive.
Todos fueron llevados a la mencionada sede policial e incluso la pelota con la que estaban jugando fue incautada por los uniformados. El portón del lugar no estaba candadeado, por lo que no tuvieron problemas para entrar.
El mayor de los detenidos tiene 30 años y “uno de ellos tiene orden de captura”, señaló el jefe, quien atribuyó el hecho a “cosas de jóvenes”, quienes se resisten a cumplir el aislamiento obligatorio.
“Bienvenida”
El procedimiento fue grabado, desde el momento de la intervención, así cuando los infractores eran alzados en patrulleras, ante el intento de reclamo de algunos familiares, a quienes se les explicó que se deben cumplir las medidas sanitarias establecidas.
Al bajar, los involucrados fueron puestos en fila para ingresar al “estadio de la Comisaría Quinta”, según dijo como una bienvenida el agente que estaba grabando.
El comisario Martínez admitió que es la primera vez que atrapan a tantas personas en un solo procedimiento.
“Siempre solemos traer, dos, tres, cuatro, cinco”, reseñó, antes de mencionar que en algunos casos no pueden detener a los infractores, porque “la gente suele dispersarse cuando ve a la policía”.
“Pero en este caso fue en un lugar cerrado y teníamos mucho personal”, acotó.
Durante el fin de semana pasado, una patrullera de la Comisaría 5ª fue grabada cuando circulaba por los pasillos de la Chacarita, instando con su parlante a que la gente se quede en su casa.