En los últimos años la moda fue adaptándose a todos los cuerpos y ya no hay que rebuscarse demasiado por los talles plus.
“Ahora todo lo que se hace en chico se hace en grande, antes no. Yo, cuando era más joven, a los 16 o 17 años, compraba vaqueros para hombres”, cuenta Belén Cáceres.
Ella creó hace poco en Facebook la comunidad “Camba y venta para gorditas! Tallas plus!”, que tiene unas 2.000 miembros.
Dice que las participantes están chochas porque había sido hay para elegir entre modelos, marcas y precios.
“Las ropas para las gorditas son carísimas. Ahora con este grupo tenemos opciones más baratas. Hay tiendas en que los vestidos no bajan de G. 250.000, pero ya tenemos opciones de 100.000 o gente que incluso quiere cambiar nomás”, cuenta.
Ahí encuentran no solo ropas casuales o de vestir, también otras prendas y accesorios difíciles de conseguir en todos los tamaños, como los cintos y bikinis.
“Talle 62 yo jamás pensé que se iba a conseguir en Paraguay”, dijo sorprendida.
Por ejemplo, los jeans solían venir solamente hasta el 56.“Ahora te podés aceptar a vos mismo y lucir las prendas que lucen los demás sin sentirte incómodo, porque la comodidad va mucho con el tema de la autoestima”, añadió.
Mery Fisch vende ropas nacionales de todos los tamaños, hasta el 5XL; trabaja con una empresa ubicada en Lambaré, que las fabrica.
Vestidos cortos y largos son las prendas casuales más solicitadas por las chicas y las doñas. Hay de todos los precios, pero sí aumentan unos 10.000 por cada talle más.