10 may. 2026

Doméstica defendió su tesis y ya es licenciada

Ejemplo para los jóvenes que no quieren estudiar. El próximo año empezará con didáctica universitaria.

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Para Marciana es un orgullo poder terminar una carrera universitaria a su edad.

A sus 57 años, Marciana Santander Martínez demostró que nunca es tarde para cumplir un sueño. La actual secretaria general del Sindicato de Trabajadoras del Servicio Doméstico del Paraguay (SINTRADESPY) defendió el martes pasado su tesis y se convirtió oficialmente en Licenciada en Trabajadora Social, luego de años de sacrificio, cansancio y mucha lucha.

Marciana vive en el barrio Ricardo Brugada, más conocido como la Chacarita, pero su historia no empezó en una universidad, sino trabajando desde muy joven como empleada doméstica. A los 15 años ya comenzó a limpiar casas para ayudar a su familia.

Luego formó su propia familia y siguió trabajando como doméstica para ayudar a su marido. Entró en el sindicato y ahí le animaron a terminar su colegio, luego a seguir una carrera universitaria.

“Yo quería seguir Nutrición, me inscribí en una facultad, que después tuvo problema y creo que cerró. Luego me inscribí en otra, pero llegó la pandemia y pensé que tal vez esa carrera no era para mí”, dijo y luego decidió empezar de nuevo en la UNA en la carrera de Trabajo Social.

Mientras trabajada y estaba en el sindicando luchando por la igualdad salarial del empleo doméstico en Paraguay, también encontraba tiempo para estudiar, hacer trabajos prácticos y prepararse para los exámenes.

Seguirá estudiando

Durante años viajó hasta San Lorenzo para asistir a clases y en un momento dado, pensó en tirar la toalla. “Realmente llegó un momento que quería dejar todo. No es fácil, estaba cansada, no tenía para mi pasaje, decía: ‘ya no me voy a ir más’”, recordó emocionada. Sin embargo, sus compañeras y su familia la animaron a seguir.

Ahora tiene otra meta, quiere seguir estudiando Didáctica Universitaria y volver a trabajar como empleada doméstica cuando pueda organizar mejor sus tiempos. “Este año ya no creo, pero el próximo sí o sí ya estudio otra vez”, dijo.

Ella es mamá de seis hijos y esposa de un albañil y se siente orgullosa de ella, pues el esfuerzo también inspiró a su familia. Una de sus hijas ya es abogada y otra planea estudiar una carrera relacionada a la salud el próximo año.