Ángel Di María rompió todos los esquemas con un festejo dedicado a sus hijas pequeñas. Una le pidió que al meter un gol bailara como el videoclip del funk brasileño “six-seven” que está tan de moda entre los chicos.
Le hizo caso y movió sus manos como la cantante viral Laurinha Costa. La fiesta fue completa porque su club, Rosario Central, terminó ganando por 3-1 a Independiente de Avellaneda del paraguayo Gabriel Ávalos.
El gol de Di María llegó en el descuento del primer tiempo y significó el empate parcial de 1-1 para ir a vestuarios. Ávalos fue el que anotó el gol de su equipo, solo que no pudieron mantener el marcador inicial.
“El 6-7 para mis hijitas. Las amo mucho”, dedicó en sus redes sociales “El Fideo”. A sus 38 años, está cerrando su carrera en el club donde surgió. Él no integra la lista de 55 preseleccionados argentinos para el Mundial, pero aún así con estos goles demuestra que está tan vigente y con la pólvora más encendida que muchos más.