El neozelandés Carlos Ulberg ganó el sábado el título de peso semipesado en el torneo de artes marciales mixtas UFC 327 en Miami. Horas después, ya estaba en una fiesta con amigos donde perdió el cinturón que tanto le costó conseguir.
“Perdí el cinturón, hermano. Al principio, después de ganar, el plan era no tomar. Pero ya sabés cómo van estas cosas. Primero, alguien te da champán para celebrar. Luego una cosa lleva a la otra y terminás tomando tragos”, explicó a Fox Sports.
El cinturón es el trofeo mayor en el boxeo y las artes marciales. Los campeones lo cuidan como su vida como una muestra de todo lo que lograron en sus carreras.
“No quería andar cargando el cinturón, así que creo que todavía está por ahí en el departamento. Probablemente uno de los chicos lo tiene en la cama con él”, agregó Ulberg con esperanza.
Sucede que se le acaba el tiempo en Miami porque tiene que viajar a Las Vegas para evaluarse una rodilla que se lesionó. Después tiene que viajar a Nueva Zelanda junto a su familia y ahí sí ya podría darlo por perdido definitivamente.