Para el licenciado Ángel del Consultorio del Amor. Te escribo porque se acerca el 8 de diciembre y con mi marido tenemos un vyrorei que ya nos está amargando los días.
El tema es la peregrinación junto a la Virgencita de Caacupé. Con Ramón estamos casados hace cinco años. Desde que éramos novios, tenemos la costumbre de ir caminando juntos desde Ypacaraí.
Para nosotros es un momento especial de los dos: caminamos tranquilos, hablamos bien, reflexionamos, pagamos nuestra promesa que tenemos juntos, y después tomamos cocido con chipa ahí cerca de la basílica.
Es nuestro momento de paz del año.
El problema es que ayer Ramón me saltó con que este año le quiere llevar a su mamá, mi suegra.
Doña Elvira ya es una señora grande, sufre de la presión y no está para caminar los kilómetros de siempre. Mi esposo cambió todo.
Quiere que caminemos desde la cruz nomás por su mamá y me dice que vamos a parar a cada rato para que su mamá no se canse y manejarnos al ritmo de ella.
Ahí ya no me gustó la idea. Yo le dije que la promesa se cumple caminando desde donde se prometió, nosotros prometimos caminar desde Ypacaraí, eso siempre fue así, no sé por qué cambiar ahora. No me parece realmente.
Le dije además, que tampoco me gusta cargar con la preocupación de que algo le pase a su mamá. Él se re enojó, me dijo que soy una desconsiderada con su mamá y ahora duerme de espaldas.
Yo no le tengo rabia a mi suegra, entiendo que no tiene la culpa y también quiere ir.
Espacio
Pero no quiero perder nuestro espacio de pareja en una fecha tan importante. Estoy solamente cuidando nuestro espacio y eso mi marido no quiere entender. Bueno realmente se hace nomás, él sabe a qué me refiero.
No me gusta estar así con él, que no me hable que me haga caras, pero tampoco quiero dar mi brazo a torcer solo por darle el gusto.
Sería bueno que él tenga en cuenta mi opinión y piense un poquito también en cómo yo me siento con esta situación. En este punto espero también que reflexione él. Pero no, él lo que más enojado está.
¿Qué me recomendás? ¿Será posible llegar a un acuerdo?
Respuesta
Buen día mi estimada lectora, teniendo en cuenta lo que citas en tu relato, creo que deberías considerar otras formas de ver la situación para no sentirte mal con esto. Como, la posibilidad que sea solo esta vez el acompañamiento de la suegra, la opción de ir vos desde Ypacaraí y se encuentran a cierta hora en Curuzu peregrino entre todos, considerar ir de vuelta solo ustedes en la 8va de la fecha de la virgen. Barajar estas opciones para ejercitar la apertura de otras opciones en las situaciones que nos pone la vida y de paso aceptar lo solicitado por tu marido. De igual manera, pensar que la Virgen no se molestara si no podés cumplir tu promesa tal cual como lo dijiste, el hecho de ser buen cristiano durante todo el año, más que seguro que tiene buen peso para ella (la virgen). De todas maneras, tomar todos los recaudos para que la caminata con la suegra sea llevadera.