28 mar. 2026

“Nos peleamos porque le pegó con cinto a mi hija de 14 años”

Le llamaron del colegio contándole que la nena estaba en la plaza y no en clases.

hija.JPG

Ilustración

Soy Andrea y con mi marido estamos pasando por una situación muy complicada, porque en medio está nuestra hija de 14 años.

No acostumbramos a pegarle, nunca le pegamos a nuestra hija, porque aunque los dos fuimos criados garrote pupe, y desde que ella era chica llegamos a un acuerdo de no lastimarle, porque coincidimos en que queríamos una crianza diferente a la que nos dieron.

Pero mi hija siempre fue muy buena chica, ella tampoco es que necesitó de ser corregida. Siempre callada, muy quietita, desde chiquita luego fue parte de su personalidad, y obediente.

Pero ahora ya está en plena adolescencia, y hay muchos miedos que tenemos nosotros.

Está ya descubriéndose ella misma, como mujer, ya se da cuenta de que no es una niña, ya está creciendo, y ahora como está la sociedad el temor de los padres luego creo que es más grande.

Lo que pasó la vez pasada es que mi marido recibió una llamada del colegio, y le contaron que mi hija estaba en la plaza tomando tereré con unas compañeras del colegio.

Cintarazos

Mi marido se fue y a cintarazos le trajo. Me sorprendió demasiado, porque nunca tuvimos una situación así.

Cuando llegamos a casa, mi hija le empezó a gritar, a decir que ella tiene derechos y que le puede denunciar, y ahí le volvió a pegar con el cinto,

Yo quise atajar, nunca hago eso, cuando él le reprendía verbalmente antes no suelo meterme, pero esta vez no pude aguantar y me metí para que no siga.

Me dijo que por esto es que ella se está poniendo rebelde, porque nunca le corregimos.

Empezó a decir que nuestros padres tenían razón, que únicamente con “berrenque” se alinean los chicos y que ya no le va a dejar pasar nada más.

Ahí fue que le dije que yo tampoco voy a permitir que se le trate con violencia a mi hija.

Después me dijo que yo le estoy desacreditando, que en eso nosotros no quedamos, que nunca había pasado, y ahí le dije que eso porque él nunca llegó tan lejos.

Entiendo que mi hija está en una etapa difícil que necesita de paciencia, amor, que se le entienda. Está viviendo recién.

Ahora estamos distanciados y yo ya no sé cómo llevar esta situación. Me descoloca porque él nunca le había tocado.

Pero tampoco se sentó nunca a hablar con su hija para darle un consejo, contener esta etapa que está viviendo.

¿Qué pensás de esta situación? ¿Qué puedo hacer ahora?

La respuesta:

Andrea, lo que pasó no es un “correctivo”, es violencia, y es importante no minimizarlo. Tu hija no estaba haciendo algo grave: estaba en una plaza con amigas. La reacción de tu marido fue desproporcionada. A los 14 años, lo que ves no es rebeldía, es crecimiento. Que ella cuestione y diga que tiene derechos es parte de su desarrollo. El problema no es su conducta, sino la falta de diálogo previo y el miedo de ustedes como padres, que en el caso de él se transformó en enojo. Vos hiciste algo clave: protegerla. Eso le da seguridad emocional y marca un límite sano. Ahora, lo importante es: hablar con tu hija desde la contención, validar lo que sintió. Dejar claro con tu marido que la violencia no es una forma de educar. Intentar conversar con él en frío, entendiendo que probablemente actuó desde el miedo, pero sin justificar lo que hizo. La adolescencia no se corrige con golpes, se acompaña con presencia, límites y diálogo.

Psicóloga clínica, atención a adolescentes y adultos, terapia de pareja. Instagram: @paolazapata777