07 ene. 2026

“No puedo arreglarme porque mi marido es muy impaciente”

Sonia dice que se encarga de sus papás y primero debe dejarles todo antes de salir.

MASTER-014ConsultoriodelA~179577_64896124.jpg

Ilustración

Hola licenciada. Soy Sonia. La verdad ya no sé cómo manejar esta situación con mi marido y necesito orientación. Me siento al límite, harta y agotada.

Él es un hombre que no tiene paciencia para nada. Salir de la casa se vuelve un verdadero suplicio porque siempre está apurado, se impacienta por todo y yo termino corriendo de aquí para allá.

Ni siquiera puedo bañarme tranquila cuando tenemos que salir: parece que el tiempo fuera oro para él, y mientras yo estoy intentando organizarme, él ya está molesto porque “ya deberíamos haber salido hace raaatoo ya”.

Para colmo, vivimos con mis padres y ellos son mayores, así que antes de siquiera pensar en arreglarme, tengo que preparar la cena y asegurarme de que todo esté listo para ellos.

Después viene mi hijo: le tengo que preparar la ropa, revisar que esté todo limpio y ordenado. Y mi marido tampoco ayuda: la ropa de él también debo planchar.

En todo este proceso, yo soy la última en arreglarme, la que se queda ajustando detalles de último minuto y nunca tengo tiempo para vestirme, peinarme y maquillarme como quiero.

Siempre salgo a la calle apurada, a lo loco, sintiéndome descuidada y frustrada.

Lo peor de todo es que, aunque le hablé, le expliqué y traté de pedir un poco de paciencia, parece que no me escucha. Sí sí si, me dice, pero hace lo mismo después.

Cada salida termina siendo una discusión: él impaciente, yo nerviosa y cansada.

Siento que ya no le aguanto como antes, y me duele porque sé que lo quiero, pero esta situación me desgasta.

No puedo vivir en un constante estado de tensión, corriendo de un lado a otro, tratando de cumplir con todos y con él, mientras él me presiona para que todo sea rápido.

¿Qué puedo hacer en este caso? No sé si es un problema de comunicación, de costumbre o que, pero siento que él no me escucha y eso me desespera.

¿Cómo puedo manejar este problema sin pelear a cada rato? ¿Cómo hacer para que las salidas sean más llevaderas y yo pueda prepararme con calma sin sentirme mal por dejar algo sin hacer?

Estoy agotada y necesito ayuda para que esta dinámica cambie antes de que termine afectando nuestra relación más de lo que ya lo está haciendo.

La respuesta:

Querida, lo que describís no es un problema menor ni “exagerado”: es el desgaste real de una sobrecarga sostenida. No se trata sólo de la impaciencia de tu marido, sino de una dinámica donde vos quedás siempre al final, corriendo y anulándote para que todo funcione. Es clave sacar esta conversación del momento de salida, cuando ambos están tensos. Buscá un espacio en calma para expresar cómo te sentís, no desde el reproche, sino desde el impacto emocional: “Cuando me apurás, me siento sola, poco tenida en cuenta y agotada”. Eso ayuda a que él escuche sin ponerse a la defensiva. También es necesario redistribuir responsabilidades. No es sostenible que todo recaiga sobre vos. Prepararse para salir debe ser una tarea compartida, con acuerdos claros de horarios reales y tiempos respetados. La paciencia no se pide solo: se construye con límites.Amar no significa tolerar el desgaste constante. Si esta dinámica no se revisa, erosiona el vínculo. Pedir cambios no es pelear, es cuidar la relación y cuidarte a vos.

Psicóloga clínica- Psicoterapeuta