Soy Yanina. No sé más que pensar con todo lo que pasa.Te cuento, hace años que estoy con mi marido y siempre roncó, eso ya era normal para mí.
No era lindo, pero me acostumbré, porque no era exagerado y era por momentos.
Dormíamos juntos sin problema. Pero desde hace unos 7 meses más o menos, cambió todo.
Sus ronquidos empezaron a ser demasiado fuertes, tanto que no podía dormir nada, no dormía un segundo, nada de eso.
Y coincide, la verdad, con que él subió bastante de peso. Fue rápido luego, en pocos meses. Yo al principio traté de aguantar, como siempre, pero ya no podía dormir.
Me levantaba cansada, irritable, con dolor de cabeza. Era insostenible. Hace tres meses dije ‘basta’ y le pedí que duerma en otra pieza.
No fue fácil decirle, porque tampoco quería que se sienta mal y tampoco es que me gusta la idea de que duerma lejos de mí, pero necesitaba descansar.
Él aceptó, medio serio nomás, pero aceptó, entiende co. Al principio sentí alivio, no te voy a mentir. Volví a dormir mejor.
Pero con el paso de los días empecé a sentir otra cosa… como que nos fuimos alejando. Ya no es lo mismo. Antes, aunque sea estábamos juntos a la noche, hablábamos un rato, había más cercanía.
Ahora cada uno en su pieza y listo. Y como que él ya se acostumbró o acomodó demasiado ya con esto de dormir solo, no quiere más que le moleste cuando está viendo alguna serie o algo ahí. No busca más estar conmigo, es como que no me busca o no me necesita como antes.
Incluso en lo íntimo se nota. Antes él me buscaba más, había más conexión. Ahora casi nada.
Nos separó más
Es como si esa separación para dormir también nos separó en todo lo demás. Y eso es lo que me preocupa. Porque yo le amo, no quiero que esto se enfríe.
Pero tampoco puedo volver a dormir con él así como está, porque de verdad no descanso nada. Ya probé usar tapones y todo y no hay caso.
Entonces me quedo en ese dilema: o duermo bien pero nos alejamos, o volvemos a estar juntos pero yo no descanso y ando mal todo el día.
Me preocupa mucho esto de que no me busque más en la intimidad como antes, y las conversaciones también cambiaron.
Sí o sí estábamos juntos entre dos a tres veces por semana. Ahora una vez o la semana, o incluso una vez cada quince días ¿Qué puedo hacer para que la relación no se enfríe? Yo tengo 30 y el 32, y creo que somos muy jóvenes para tener estos problemas.
La respuesta: