29 sept 2026

“Le pregunté si chuta hacia su arco porque ya no me toca y se ofendió”

Delia contó que su novio, con quien vive hace unos años, está raro con ella y piensa que tienen hasta “gustos parecidos”.

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Ya no sabe más cómo hacer para que su novio le busque.

Foto ilustrativa

Soy Delia. Esto que voy a contar me da mucha vergüenza porque jamás pensé que iba a terminar hablando de mi intimidad con una extraña.

Pero la verdad es que ya no sé qué hacer. Tengo 30 años y estoy de novia hace seis años. Vivimos juntos desde hace tres y, hasta hace unos meses, yo sentía que éramos una pareja normal, con nuestras peleas y nuestros problemas, pero felices.

Todo cambió cuando mi novio empezó a rechazarme cada vez que yo buscaba tener intimidad. Al principio pensé que estaba cansado. Él trabaja muchísimo, llega tarde y muchas veces se queda dormido apenas se acuesta.

Entonces no le dije nada. Pero después empezaron a pasar semanas. Una noche me arreglé especialmente para él y cuando intenté acercarme, me dijo que no tenía ganas.

Me dolió muchísimo, pero hice como si nada. El problema. Eso empezó a repetirse cada vez más. Yo comencé a sentirme fea. Pensaba que ya no le gustaba, que había otra mujer o que se había cansado de mí.

Una noche, cansada de darle vueltas a la cabeza, le pregunté directamente si ya no tenía ganas de estar conmigo en la cama.

Se enojó y me dijo que yo estaba obsesionada con el tema. Ahí fue peor. Desde entonces, cada vez que intentamos hablar terminamos discutiendo.

Yo le reclamo que me rechaza y él me dice que le estoy presionando y que así menos tiene ganas de estar conmigo.

De tanta rabia que me dio, le tuve que preguntar y todo si se volvió gay.

Ese fue el punto que lo hizo estallar. Se re ofendió conmigo. No me habla hasta ahora.

Según él, siente que la intimidad es una obligación, algo que le impongo cuando yo quiero debe ser sí o sí.

No me toca

Pero no me toca hace tiempo, no puede ser eso normal. Me está por volver loca, porque siento que no le importa, no sé si me quiere, si no me quiere, si se descarga con otra.

Simplemente ya no me adula, no sé ¿Qué puedo hacer para sacarme esta duda? De todo ya pensé: que es gay, que tiene otra.

No sé si esto es una etapa, si está perdiendo el deseo por estrés o si hay algo más detrás de todo esto.

Le amo y no quiero terminar una relación de seis años por un problema que quizás se pueda solucionar. Pero tampoco quiero seguir sintiéndome rechazada por la persona que amo. Legalmente me desespera ¿Qué piensa el licenciado?

La respuesta:

Lo que estás viviendo puede generar mucha inseguridad, pero una disminución del deseo sexual no significa necesariamente falta de amor, infidelidad o cambio en la orientación sexual. El estrés, el cansancio, problemas emocionales, médicos o incluso la presión alrededor del sexo pueden afectar considerablemente el deseo. Los reclamos y las suposiciones pueden aumentar la tensión y hacer que ambos se alejen aún más. Sería importante hablar en un momento tranquilo, expresando cómo te sentís sin acusarlo ni exigir una explicación inmediata. Podrías preguntarle qué está viviendo él y cómo se siente respecto de la intimidad y de la relación.También conviene explorar si existen factores físicos, psicológicos o farmacológicos que puedan estar influyendo. Si ambos desean continuar la relación, una consulta de pareja o sexológica puede ayudar a comprender lo que está ocurriendo. La clave no es adivinar la causa, sino crear un espacio seguro para poder hablar de ella juntos.

Psicólogo clínico y sexólogo. Cel.: (0971) 822 670