Soy Naomi. Tengo 35 años y hace 15 que estoy con mi marido. Se llama Fabián y tiene 45. Cuando nos conocimos yo era bastante flaquita y él siempre me decía que era hermosa.
Con los años, entre los hijos, la casa, el trabajo y tantas cosas, fui subiendo de peso. Hoy estoy sobrepasada y soy consciente de eso, pero también estoy tratando de cambiar.
El problema es que mi marido no me ayuda en nada. Al contrario, cada vez que se enoja conmigo busca la manera de herirme donde más me duele.
Me dice “gorda”, que estoy descuidada, que ya no soy la mujer con la que se casó y que parezco más vieja de lo que soy.
A veces estamos discutiendo por cualquier cosa, por ejemplo porque le reclamo algo de la casa. La otra vez le dije que es puerco porque no estira la cadena del baño.
Y me dijo: y vos sos una obesa que no deja de tragar, miratena. Me pone demasiado mal cuando me hace esos comentarios.
También me dice cosas como “en cualquier momento voy a buscarme una más jovencita y que se cuide”. “A muchas mujeres todavía le voy a mantener”,
O me dice que afuera hay mujeres que sí saben mantenerse y que yo debería agradecer que él todavía está a mi lado.
Yo muchas veces me quedo callada para no seguir la pelea, pero después me encierro a llorar como esas criaturas.
Porque una cosa es que yo sepa que tengo kilos de más y quiera bajar, y otra muy distinta es que la persona que supuestamente me ama use eso para lastimarme.
Y hay algo que me da una rabia tremenda: él también tiene una feroz panza. No es precisamente un modelo de revista.
Pero a él nadie le puede decir nada porque enseguida salta con que “el hombre es diferente” y que él puede comer lo que quiera.
Autoestima
Yo estoy tratando de trabajar mucho en mi autoestima. Empecé a caminar, estoy cuidando más lo que como y trato de arreglarme aunque no salga de casa. Pero no es fácil para mí.
Él muchas veces me hizo sentir que nada vale la pena.
Seguimos juntos después de 15 años y tenemos una familia. Yo todavía lo quiero, pero me lastimó muchísimo, y ya no quiero vivir sintiéndome menos mujer porque tengo kilos de más. Tampoco quiero que mis hijos crezcan pensando que es normal que un marido hable así de su esposa ¿Qué consejo me da?
La respuesta:
Naomi, una cosa es que vos reconozcas que querés cambiar algunos hábitos y sentirte mejor con tu cuerpo, y otra muy diferente es que tu marido utilice tu peso para humillarte, compararte o amenazarte con otras mujeres. Los comentarios que te hace durante las discusiones no son una forma saludable de expresar enojo. Cuando alguien sabe qué nos duele y utiliza justamente eso para lastimarnos, el problema deja de ser el peso y pasa a ser la manera en que se está tratando dentro de la relación. Seguí caminando, cuidando tu alimentación y arreglándote, pero hacelo por vos. Y empezá a poner un límite claro: “Podemos discutir y decirnos lo que nos molesta, pero no voy a aceptar insultos ni comentarios sobre mi cuerpo para herirme. Si estás enojado, hablaremos cuando podamos hacerlo con respeto.” Y algo importante: no te quedes sola con esto. Hablá con alguien de confianza y, si podés, buscá acompañamiento psicológico.