Estoy destrozada, con el corazón cortado en mil pedazos.
No sé ni a quién hablarle de esto, a quién comentarle. Tengo mucha rabia y mucha vergüenza.
Soy Sonia. Tengo 29 años y hace casi cuatro años estoy de novia con José, él tiene 32.
Con él ya hablábamos de vivir juntos, tener hijos y formar nuestra familia. Yo estaba convencida de que era el hombre de mi vida.Mi mejor amiga también sabía todo eso.
Ella es mi amiga desde hace más de diez años. Conocía nuestras peleas, nuestras reconciliaciones, mis inseguridades y hasta las cosas que yo nunca le conté a nadie.
Por eso jamás imaginé que justamente ella iba a terminar con mi relación así, que se iba a meter de esta forma.
Todo empezó cuando mi novio comenzó a preguntarme seguido por ella. Que cómo estaba, qué hacía, si estaba saliendo con alguien.
Yo me reía y le decía: “¿Por qué tanto interés? ¿Te gusta mi amiga?”, pero le decía de chiste nomás, celosa’i, pero no pensaba nada más.
Él se ofendía y me decía que estaba celosa al pedo. Pero hace un tiempo pillé un mensaje. No decía “te amo” ni nada de eso, pero era demasiado amigable ya con ella.
Después empecé a prestar atención y me di cuenta de que hablaban todos los días. Cuando yo estaba trabajando, cuando él salía, incluso de madrugada.Les enfrenté a los dos. Mi amiga me juró que nunca quiso hacerme daño, que se dejó llevar por la situación.
Él me dijo que simplemente se había confundido y que entre ellos había nacido algo que ninguno buscó.
Beso
Después descubrí que ya se habían besado. Ahí sentí que se me cayó el mundo encima. A él le terminé y a ella le dije de todo. Le pregunté cómo pudo hacerme algo así después de tantos años de amistad.
Me respondió que estaba arrepentida y que no sabía cómo frenar lo que sentía. Pasó un mes de todo esto, y mi novio aparece hace una semana, me persigue, me dice que quiere volver conmigo. Dice que se equivocó, que me ama y que lo de mi amiga fue solamente una confusión. Pero mi amiga también me busca.
Me dice que no quiere perder nuestra amistad y que si pudiera volver atrás, jamás habría permitido que las cosas llegaran tan lejos.
Yo no sé qué hacer ¿Se puede volver a confiar en una persona después de una traición así?
La respuesta:
Apreciada lectora, lo que estas sintiendo, mezcla de rabia, vergüenza, dolor y ganas de desaparecer es una respuesta normal ante la experiencia traumática de traición. Pues la ruptura de confianza de dos personas muy importantes para ti (tu pareja y tu mejor amiga) rompen esa red de seguridad al mismo tiempo, el impacto psicológico es el mismo a un duelo severo. Es perdida del futuro que tenías proyectado y el pasado con ellos que te preguntas que tanto fue real.
¿Qué pasa? Tanto tu novio como tu amiga se justifican con “fue una confusión” o “se dejaron llevar”. Desde la psicología del apego el engaño no es un accidente, es una cadena de decisiones conscientes
La acción de José, hablar a diario, escribirse de madrugada y ocultar, buscar el contacto físico requirieron planificación y engaño deliberado. Cuando él te decía “estas celosa al pedo” invalidaba tu percepción para hacerte dudar de tu propia intuición
Tu amiga conocía tus vulnerabilidades límites. Una amistad de 10 años no se rompe por accidente; se rompe al priorizar el deseo individual sobre la lealtad y respeto hacia ti.
Por otro lado, tu deseo de “borrar todo y volver a como era antes” es un mecanismo de defensa ante el dolor intenso. Ya se rompió esa ilusión de transparencia que tenías en la relación con José, por lo tanto, si volvieras a lo de antes solo te llevaría a una relación con vigilancia constante y desgaste emocional destructivo.
¿Ahora si te preguntas si se puede volver a confiar después de una tracción? Te diría que teóricamente sí, pero en la práctica requiere de un costo emocionalmente alto y condiciones que difícilmente se cumplen. Para ello debes tener en cuenta – La naturaleza de la mentira. Si el engaño es con una persona extraña es difícil, pero traicionar con la amiga es más complejo
-Si hay responsabilidad real, pues José debe mostrar un verdadero arrepentimiento basado en la empatía del dolor y no en el remordimiento por las consecuencias que sufrió.
- Tu paz mental es muy importante, ver si puedes vivir sin convertirte en una detective de la vida de los demás.
¿Qué hacer? Primero contacto 0 temporalmente, para procesar el shock sin la interferencia y manipulación de ellos.Luego procesa la vergüenza, recuerda que esta vergüenza no te pertenece a ti, les pertenece a ellos que rompieron la confianza. Hablar con un profesional de la salud mental te ayudara a externalizar este paso. También, no evalúes la situación como “José y mi amiga”. Procesa el duelo de la amistad por un lado y la ruptura de pareja por otro lado porque son dos perdidas distintas.
Fíjate que no tienes que decidir ahora qué hacer con tu vida, Ahora debes de cuidarte, validar tu enojo y tu dolor , darte tu tiempo para sanar.
Te deseo lo mejor y logres sanarte emocionalmente. ¡¡¡Éxitos!!!