Soy Margarita. Tengo 25 años y la verdad lo que me está pasando es espantoso, y no le deseo a nadie pasar por algo así. Me descolocó todito mal lo que pasó con mi novio.
Me enamoré de Ricardo, es más pendejo que yo, tiene 22 años, buen tipo, linda pinta, fachero, usa arito, el corte del momento, ropa de marca y realmente lindo nene, llama mucho la atención.
Es un jugador que siempre estuvo en clubes chicos, pero nunca surgió. Jugaba bien, y todo eso, pero no se le dio. Por eso nunca me imaginé lo que pasó con él ahora.
Hace dos años que andamos, y él siempre fue muy detallista. Y se fijaba en todo. Por ejemplo en mis uñas, que nunca deje de tener pintadas, que las mujeres tenemos que estar hermosas y arregladas. Nambré, él nomás ya el que sabía de moda.
Le encantaba verme combinada en todo. Es decir, sabía muchas cosas de qué zapatos se usa con jean achupinado, o con los más sueltos, y así.
Entonces yo tratando de darle el gusto siempre me iba junto a él espléndida. Yo no me daba cuenta de que en el fondo había algo mucho más loco, solo que en ese momento no sabía qué tan denso podría llegar a ser.
Actitudes raras
Pasó el tiempo, y muchas actitudes me parecían raras. Por ejemplo, en público, frente a sus papás, familiares o amigos, era muy cariñoso, pero en privado no tanto, me daba mil excusas.
Con ellos parecía que quería mostrarse. Me daba esa sensación. Pero yo ciega, no quería ver las cosas, la verdad estaba frente a mis ojos, pero no veía.
Tenía un amigo al que le decía Riqui, que supuestamente porque se llaman igual, para diferenciarse, él es Ricardo y el amigo Riqui. Tenían ya un trato muy cercano.
A veces cuando venía a visitarle el muchacho, horas se pasaban hablando ellos y yo pasaba a segundo plano.
Se estaban besando
Un día decidí seguirle. Se fue a un departamento y yo llegué detrás de él. Cuando vi que le recibió el amigo ya luego me pareció raro. Y decidí entrar. Mamá querida, no quiero describir lo que vi, pero se estaban besando.
Casi me muero. Y ahí mismo le encaré. No sabía dónde meter su cara. Quería explicar, mentir.
Ahiete le dejé. Pasó una semana y ya me buscó, lo que más le preocupa es que sus padres se enteren. Que le van a matar, me dice, que más o menos dejará de ser su hijo.
Pero el tema es que luego, por una amiga suya me enteré, que yo solo era pantalla para su familia y ya. Me duele mucho todo esto ¿Cómo se supera algo así?
La respuesta
Margarita, lo que te pasó duele porque no solo fue una ruptura, fue una relación basada en algo que no era real. Es importante que entiendas esto: no fue tu culpa ni te faltó nada. Él no fue honesto, y eso habla de sus conflictos, no de tu valor. Lo que sentís (dolor, rabia, confusión, tristeza) es completamente válido. No solo perdiste a alguien, perdiste la historia que creías estar viviendo, y que realmente era mentira. Para empezar a sanar: tomá distancia de él. Permitite sentir. Recordá quién sos: alguien que amó de verdad. A veces no nos rompen el corazón por falta de amor, sino porque nos usan en una historia que no era nuestra.