Soy Alicia y no sé cómo ayudar a mi marido en esta situación que está pasando.
Él perdió a su mamá, era el pilar de su casa, era la que le daba alma a la casa. Ella tuvo una muerte muy pero muy prevenible. Como era diabética todo lo que es corte para ella es jodido y se cortó el dedo gordo con el cortaúñas.
No le dio importancia, no se curaba más, y finalmente se murió porque la infección subió y todo mal.
Esto le noqueó a mi esposo. Para él su mamá era todo, o sea su vida giraba en torno a ella, después de su hija y yo. Le cuidaba como a un bebé.
Se encargó de todo, tiene otros hermanos pero él gestionó todo lo del entierro y les sostuvo emocionalmente. Pasaron dos años y desde ese día mi marido cambió.
No es feliz, no sonríe como antes, los únicos momentos en los que podemos hablar con él sin que tenga cara de mal humor es cuando viajamos al interior, ahí él habla de todo, comenta, te dice lo que siente, pero volvemos a la casa y él solo quiere estar en el celular, le hablo y no responde, está en su mundo, o se plaguea por todo, hasta por lo que yo no tengo culpa.
Todo le molesta. Sentarme a hablar con él en esa situación es como para que terminemos peleados porque simplemente que respire le molesta.
Se pone súper nervioso, a veces cuando mi hija le hace berrinche y él solo quiere descansar reniega demasiado, tanto que golpea la pared, tira cosas o cierra fuerte la puerta.
Nunca nos pegó a ninguna, violencia física hacia nosotras no, pero sí está súper irritable y actúa como si fuera que tenemos la culpa de lo que le pasa, porque por nosotras explota.
Ira
Ya hablamos muchísimas veces de esto, y promete que va a cambiar su carácter, que va a tratar de atajar su ira, pero vuelve a lo mismo igual.
Y cuando le reclamo me responde cosas como ‘macanada lo que decís’, ‘nambrena, no quiero hablar ahora’.
Siento que de repente le dejó de importar cómo yo me siento y lo que me va a lastimar con sus palabras. Medio que no le importa ya ofenderme. Pero un día aparece súper buena onda, él nomás ya luego, quiere hacer cosas conmigo, muy de vez en cuando.
Hasta que vuelve a lo mismo muy rápido, al día siguiente ya puede amanecer irritado y todo se va a la B, yo me ilusiono cuando él está bien, me da una esperanza de que todo va a cambiar. pero todo es falsa alarma. Y ya estoy muy desgastada. No sé para dónde ir.
La respuesta:
Buen día mi estimada Alicia, los NO cierres de duelo suelen llevar a afectar las relaciones con otros, el sufrimiento es doble, por uno mismo y por lo que están pasando los demás. Muchas veces esto se da en forma inconsciente, porque uno no sabe manejar sus emociones y frustraciones. Deberías hablar con él, pero no en carácter de reclamo alguno, sino más bien, exponiéndole como te sentís vos y su hija, indicándole que, su mamá fue muy importante para él, pero sería un homenaje para ella (su madre) que todo el cuidado, amor, paciencia, consideración y atención que tuvo por la misma, los entregue a ustedes que son hoy lo más importante. Si no va poder superar, salir o direccionar esto en su vida, que considere la posibilidad de buscar ayuda externa (un profesional en psicología) para realizar el proceso de duelo. Todo esto con miras a mejorar la convivencia familiar.