@uruser Haciendo alarde de dosis parejas de osadía, sapiencia y sudor empleados de manera equivocada, unos audaces ladrones casi lograron entrar a la bóveda del banco Continental y asestar un golpe maestro. Un pequeño error, ya a lo último, les impidió concretar su “hazaña”. (Reconozcámosles a estos cacos tuneleros la deferencia que han tenido hacia los diarios, ávidos de noticias los sábados y domingos).
Entrando ya en el tiempo de las investigaciones, aparecen los indicios de las endebles e improvisadas investigaciones a las que estamos acostumbrados: detenciones y liberaciones rápidas, tanteos y pruebas, “se habla de”, búsqueda de videos, declaraciones de “ya sabíamos luego que habían entrado delincuentes y estaban preparando algo” y miles de etcéteras.
Igual pasó en el triste caso de Santa Rita, de la promotora asesinada no sabemos por quién y víctima, luego de su muerte, de una lamentable investigación policial y de un triste estrellato, sin piedad ni mesura, en las páginas policiales de los diarios.
De hecho, hace unos días, el 16 de mayo, fue egreso de los primeros 33 miembros de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas de la Nación que culminaron el “Curso de Diplomado de Inteligencia”, disertado por especialistas de la Dirección de Inteligencia de la República de Colombia.
Ojalá que alguna vez tengamos policías formados en inteligencia, atentos a las necesidades de los ciudadanos. Ojalá que el dinero que se dilapida en tantas otras cuestiones se vuelquen en dotarlos de las herramientas necesarias, pagándoles dignamente para no empujarlos a hacer sus “rebusques”.
En ese momento quizás, cuando alguien denuncie el robo en su casa o negocio, el accionar de la comisaría del barrio no se limite a salir de recorrida por el barrio a buscar videos de los vecinos y a decir que “ya sabemos quiénes son”. La ciudadanía estará en ese momento, agradecida; mientras tanto, estaremos a merced de los “topos” y otros animales.