carlos.franco@extra.com.py En nuestro país, una gran cantidad de jóvenes no cuentan con empleos fijos. Algunos viven quejándose del país, que no genera suficientes fuentes de trabajo, las cuales se necesita. Mientras, otros no se limitan a compadecerse y se las ingenian para formarse y alcanzar un puesto laboral que les otorgue la anhelada estabilidad económica, independencia y dignidad.
Este es el caso de Marcial Florentín, un joven que solo tiene 69 centímetros de cuerpo, debido a malformaciones múltiples que ha tenido debajo de la cintura y que le han significado la reducción física actual. Pero el joven nunca se rindió, se quemó las pestañas estudiando y ayer vio los primeros frutos de su lucha, fue llamado para ocupar el puesto de cajero de un conocido local gastronómico.
Marcial fue una de las 196 personas que se acercaron en búsqueda de una oportunidad laboral a la Primera Feria de Empleos para personas con discapacidad realizada la semana pasada con el apoyo de varias instituciones. Es lo mínimo que puede hacer el Estado, debido a que el Paraguay está a años luz de ser un país inclusivo.
Marcial aprovechó todas las oportunidades que le surgieron, realizó nada menos que 14 cursos de oficios varios en el Servicio Nacional de Formación Profesional (SNPP), y logró destacarse con altos puntajes. Los profesores lo recuerdan como un alumno excelente, atento y dedicado.
Ayer fue el primer día de prueba de Marcial en su nuevo trabajo, la empresa aún evaluará su rendimiento para contratarlo, pero ser seleccionado ya es una victoria en la lucha del joven, quien demostró ser un verdadero campeón, creyendo en su propia capacidad, superando todas las barreras. Marcial deja un ejemplo bien claro y digno de imitar por todos.
Si en la mente y el corazón tenés voluntad y ganas de salir adelante no te falta nada, ya lo tenés todo.