@augusto2s Oscar Acosta produjo un llamativo tuit casi en simultáneo con el horario estelar de los noticieros de las cadenas que se entendió como un cuestionamiento a la opción de los televidentes por lo que llamaríamos “noticieros parapoliciales”.
La de Oscar es una preocupación interesante y difícil de resolver. De hecho, en su propio canal veíamos hace pocos días a una cronista “apretar” a un joven” sospechoso” a que se descubra el rostro “si no tenés nada que ocultar”.
El fenómeno del periodismo parapolicial es una institución en canales que buscan como target los sectores menos instruidos de la población. Sin embargo, son situaciones de contenido que son en gran medida irregulables, porque de hacerlo se invadirá territorios soberanos de la libre expresión.
Por tanto, nos quedan tres caminos: aguardar que crezca la conciencia cívica (lo cual se logrará con menos bailes del caño y más contenidos en serio), apelar a la ética de los canales para que se auto-regulen o ganar la competencia con esa herramienta que ella promueve: la creatividad.
Está demostrado que la tendencia de oyentes y televidentes es demandar contenidos serios pero menos solemnes con mayor variedad y el buen humor que les ayude a salir de las tribulaciones diarias. Esa, por ejemplo, es una buena opción para ganarle la pulseada a los noticieros de sangre.
Sea por la razón que fuera Oscar Acosta instaló un debate interesante.