@diegopyo Las lluvias dejan en evidencia que nuestras calles no están preparadas para soportar un temporal y que, para peor, son mortales. No quiero ni imaginar qué pasaría si tuviéramos huracanes. Todos los días y desde hace muchos años, los caminos de Asunción y ciudades vecinas están llenos de trampas, con opacas señalizaciones y muchos semáforos descompuestos, que llevan a la muerte ante la más mínima desatención del conductor.
Es lamentable que nuestras rutas estén minadas de baches y zanjas (o cráteres), de falta de un sistema de desagüe pluvial, basuras esparcidas por el suelo, cables sueltos, decenas de tapas de la Essap abiertas en medio de las avenidas, y cuando llueve no sean capaces de resistir las tormentas, que dejan gigantes ramas de árboles caídas y sin luz.
Tras un temporal, las cartas de presentación son el olor nauseabundo y calles en mal estado. Las viejas cañerías de la red cloacal revientan con cada lluvia, ocasionando hundimientos en las calzadas. En la desesperación de huir de los avasalladores raudales, los conductores buscan vías alternativas o breves refugios en las estaciones de servicio.
A muchos transeúntes que les toma la tormenta a la salida del trabajo, y ante la impotencia, se tienen que resignar a quitarse los calzados, remangar sus ropas, meter los pies en el agua. Otros, solo, con mayor paciencia, esperan bajo los techos de los comercios a que escampe.
Los accidentes de tránsito se han convertido en las principales causas de muerte en el país y a las autoridades pertinentes parece no importarles nada, más que recaudar. Tenemos impuestos hasta en la sopa, pero es malísimo el servicio estatal y municipal.
Los accidentes de tránsito constituyen la primera causa de muerte en personas de 0 a 19 años. También es la primera causa de consultas e internaciones en Emergencias Médicas. Basta con solo un chaparrón para que las calles sean el canal de un eventual arroyo, dejando en riesgo a automovilistas y peatones. Sin un plan de revitalización de calles y avenidas, por parte de las municipalidades y gobierno central, el caos será la constante.