@santula Solo es cuestión de tener un mínimo de memoria para darse cuenta qué lejos está el Gobierno de Horacio Cartes de combatir o al menos castigar la corrupción evidenciada, aquella que queda al descubierto únicamente a partir de las denuncias periodísticas. Apenas al inicio de su gestión Cartes había prometido combatir de manera frontal el flagelo que durante todos los gobiernos azotó al país. No hubo un solo presidente que de verdad haya luchado contra la estructura corrupta.
De los últimos no lo hizo Nicanor, Lugo, Franco y a pesar de llegar con el rótulo de “él va a ser diferente porque ya tiene luego plata” tampoco lo está haciendo Horacio Cartes. Todos recordamos aquella enérgica afirmación que hizo Cartes al decir que cortaría la mano a los corruptos, pero nada está más alejado de la realidad.
En campaña de la ANR y en las intendentables fue el primero en apoyar la candidatura de gente como Roberto Cárdenas, acusado por la Fiscalía de robar unos 8.000.000.000 de guaraníes y de ser el responsable de la malversación de fondos destinados a la educación, al almuerzo escolar, a la construcción de aulas y un sinnúmero de irregularidades más.
Se reunió en su domicilio con gente que tenía orden de captura por vínculos con el narcotráfico, en su entorno tiene a personajes nefastos como Bachi Núñez asesorando en materia política y se desentiende de toda denuncia de corrupción en la gestión de sus colaboradores cercanos.
El escándalo de la compra de botellas de agua a 10.000 o de cocido a 80.000 pasó como si nada. Marta Lafuente continúa tan campante en el Ministerio de Educación y eso constituye definitivamente una burla.
¿A quién engaña Cartes? ¿Acaso sacando a un funcionario de menor rango por un viaje a México con una secretaria piensa Cartes que nos vamos a olvidar de los descarados robos durante su gestión? Estoy seguro que ni siquiera quienes panfletan su gestión por obligación creen que este Gobierno es capaz de dejar de apañar los hechos de corrupción.