@ruthbenitezdiaz No hace mucho, recuerdo que la ministra de Justicia, Carla Bacigalupo, solo a un día de haber asumido el cargo, anunció la construcción de tres nuevas cárceles, con el fin de contrarrestar el hacinamiento en todo el sistema penitenciario. Las obras se realizarán en Ciudad del Este, en Emboscada y en Villa Hayes, donde se proyecta una prisión de máxima seguridad.
En contrapartida, ayer, un grupo de padres preocupados se manifestaban en contra de una orden del Ministerio de Educación de cerrar la escuela Mariscal Francisco Solano López, del barrio Jara de Asunción, por falta de alumnos. La escuela cuenta con los niveles de jardín al 6° grado y en total solo se inscribieron 40 estudiantes.
Hay grados que tienen solo 4 alumnos, cuando el mínimo para ser habilitado debe ser de 15. El MEC dio a la dirección un plazo de un año para revertir esta situación, es decir, si en 2017 el número de matriculados es menor al mínimo, nuestro ya carente sistema educativo tendrá una escuela menos.
Algo está funcionando muy mal en nuestra sociedad. Por un lado, se proyecta la construcción de más cárceles porque las que existen no dan abasto y por otro lado, una escuela está a punto de cerrarse por falta de estudiantes.
La pregunta es si esa será la política de este Gobierno. Sabemos que la delincuencia está muy ligada a la falta de educación y la solución no es crear más cárceles sino precisamente, priorizar la educación para que esas cárceles estén vacías y las aulas repletas. Sin embargo, Paraguay tiene un nivel de analfabetismo de más del 5% de la población pese a que la Constitución Nacional garantiza el derecho de todo ciudadano de acceder a la educación, obligatoria y gratuita.
Conociendo las carencias de este país, no puede una escuela no prever una situación como la acontecida. Docentes, directores y supervisión, deben trabajar para una solución a este drama. Cuando muchos niños y adolescentes no acceden a escuelas, una institución pública jamás puede estar vacía.