carlos.franco@extra.com.py Con la derrota del exintendente Roberto Cárdenas en las elecciones municipales, los lambareños pensamos que al fin descansaríamos de los suplicios ocasionados por la inoperancia y precariedad de los servicios básicos que brindan las autoridades a un precio bastante alto, ojo que hasta el momento Armando Gómez, actual jefe comunal no se ha destacado por realizar grandes obras que beneficien a los habitantes de la “ciudad del amor”.
Pero esto no fue así, ayer a las 8:30 se registró el incendio de la subestación de la ANDE. Dicha subestación distribuye energía eléctrica a toda la ciudad. El siniestro no pasó a mayores, pero sí daños en los equipos y dejó sin luz a gran parte de Lambaré.
Cerca del mediodía, el termómetro marcaba una temperatura superior a los 35 grados, con una sensación que superaba los 40 y los lambareños recibimos un baldazo de agua, pero de agua caliente. Víctor Romero, presidente de la ANDE anunció que el tiempo estimado para la reposición total de la energía eléctrica tardaría aproximadamente tres días, por lo que gran parte de la ciudadanía pasará el fin de semana sin el servicio básico.
Afortunadamente, el incendio no afectó el material que puede resultar contaminante para la ciudadanía, según los fiscalizadores de la Secretaría del Ambiente (SEAM). En el transcurso de la tarde, los funcionarios de la ANDE trabajaron a brazo partido y el servicio regresó en algunos barrios, pero a cuenta gotas. Hasta el cierre de la edición, barrios enteros todavía no contaban con el servicio.
Todavía se percibe el humo que dejó el incendio en la subestación y sería prematuro buscar responsables directos del siniestro, que dejó a oscuras y sudando a la ciudad. Pasar la jornada laboral empapado de sudor y pensar en todas las familias que no pudieron descansar anoche por el intenso calor, me generó la pregunta: ¿Qué hicimos de malo los lambareños? ¿Qué culpa estamos pagando?