@uruser
Para bien o para mal, el 2015 será recordado como el año en que los oscuros negociados de la FIFA salieron a la luz, o por lo menos, los que se refieren a la utilización de los bancos estadounidenses para el lavado de comisiones. Y esta es la parte interesante: ahora la pelota está en nuestra cancha, en América y en Europa, donde se habrían llevado a cabo los acuerdos subterráneos.
A las autoridades norteamericanas no les preocupa el chantaje, el amaño de partidos y de sedes, el nombramiento de una empresa por pagos bajo la mesa o cualquier otra cosa. Para ellos, el delito es el lavado, que aparezca en su sacrosanto sistema financiero dinero de dudoso origen, y eventualmente el posterior blanqueo con la construcción de hoteles sin clientes o restaurantes que trabajan a pérdida.
Para nosotros, los tontos hinchas, los que gritamos al TV, lloramos por goles errados o convertidos y apostamos por partidos y posiciones, quedará siempre la duda: ¿estos arreglos incidieron en resultados deportivos? Y más fuerte aún: ¿se arreglaban resultados?
Algunos dirán que sí, otros que no. A nivel local, las folcklóricas sospechas de la compra de copas por parte de unos de los grandes se reavivaron.
Y si sospechamos de Libertadores y Mundiales... ¿podremos sospechar de campeonatos locales?¿de ascensos y descensos?¿de monedas al aire y de posiciones adelantadas?
“La pelota no se mancha”, dijo Maradona en su despedida, aludiendo a sus problemas personales. Yo creo que por ahí “el Diego” tiene razón: la pelota no se mancha, pero el fútbol sí. Ahora todo terminará en la incertidumbre; caerán algunos, esos que están ahora en la picota por haberse metido con el sistema financiero norteamericano.
Me animo a decir que los de rango medio saldrán casi limpios; sospechados pero casi limpios. Pasará el tiempo y el olvido hará el resto del trabajo. Esperemos que en el futuro tengamos más juego inocente y leal y no arreglos por dinero; que gane el mejor y no el que tenga más.
Pero como decía mi abuelo: donde hay guita todo se pudre... y no sólo en la cancha.