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Padres separados, pero juntos

Es difícil y frustrante cuando una relación no funcionó o se rompe. Emocionalmente quedamos devastados, agotados, confusos.

Imagínense si hay hijos de por medio: cómo explicarles los cambios que ocurrirán. Siempre es mejor una separación ante un matrimonio tóxico donde solo existe tristeza, agresividad y ya no amor.

Como padres, primeramente no debemos dejar al niño en una situación de abandono que ponga en riesgo su seguridad física y emocional, también hay que evitar la sobreprotección.

Es importante que tengamos en cuenta que en esa etapa de duelo no mezclemos los conflictos que tengamos como pareja con los roles y responsabilidad que tenemos como padres.

La ausencia, la agresión, la indiferencia o la desatención de uno de los padres afectan a los niños, les produce dolor emocional, intranquilidad y confusión.

Las demostraciones de cariño y el hecho de que los niños puedan darse cuenta de que, por más que papá y mamá no estén juntos como pareja, pero sí como responsables del chico, crearán un ambiente sano para los hijos y les dejará buenas enseñanzas en el futuro.

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