@ruthbenitezdiaz En los últimos días me tocó leer varios testimonios de personas que decidieron vender todo lo material que tenían y renunciar a lo socialmente conocido como “éxito”, para llevar una vida minimalista. Una decisión sumamente difícil pero válida para aquellos que prefieren dejar atrás el estrés de las oficinas, de las imposiciones sociales y del ambiente propio de la ciudad, para conectarse con la naturaleza y dedicarse al autosustento.
Estos casos en sí sorprenden, pero si se trata de una persona con alto cargo en el trabajo, con un lujoso auto y una enorme casa, es cuando la comprensión humana entra en corto y afloran los prejuicios y la crítica.
Hace menos de dos años el reconocido conductor argentino de televisión Alejandro Fantino, entrevistó al galardonado actor Ricardo Darín, quien ante el asombro de su interlocutor, le contó por qué rechazó un papel en Hollywood, pudiendo ganar mucha plata y “vivir mejor”. Darín prefirió una vida familiar y más sencilla. “Puedo darme dos duchas calientes al día, ¿vos tenés idea de cuánta gente del mundo puede darse dos baños calientes al día?”, contestó.
El concepto de éxito está tan encuadrado que optar por algo diferente es duramente juzgado. Una persona exitosa es aquella que logra vencer esa barrera y elige renunciar a tener más porque menos le hace bien. Es aquella que sigue su propio orden de vida y no se obliga a alcanzar lo que la sociedad impone, si no lo que realmente quiere, no está pendiente de la vida del otro, de sus errores y fracasos, vive su propia vida, ese también es un gran desafío.
El éxito es lo más personal que existe. ¿O acaso no es conocida la infelicidad de la gente rica? El éxito es lo que yo decido que sea, lo que me satisface, lo que yo quiero lograr, por más sencillo que fuese. ¿De qué sirve tener tanto si no tengo tiempo de reír, de relajarme, de disfrutar de las pequeñas cosas? A veces el éxito está en renunciar a todo por hacer lo que uno quiere. No está precisamente en ser jefe, tener un auto o ser millonario, sino quizá en tener tiempo para andar en bicicleta, cuidar un jardín o viajar. Y, ¿cuál es tu concepto de éxito?