Columnistas

No esperes mucho

Muchas veces esperamos que los demás nos traten como nosotros les tratamos. Hay una frase que dice: Haz por los demás lo que te gustaría que hagan por ti. Varios se aprovechan de eso y tratan a uno como títeres. No todos tienen la misma percepción de la vida. Estamos formados con valores distintos, por más de que estemos en un mismo país, ciudad o barrio. No depende de eso sino de lo que somos como personas. Si creés que los demás actuarían como vos, te vas a decepcionar. No te esfuerces en ser la persona ideal para todos en su vida, sé la persona ideal para la tuya.

El origen de muchas de nuestras decepciones está en esperar que los demás actúen como nosotros lo haríamos. Aceptá que no siempre hay que recibir algo a cambio. Este es un aspecto que caracteriza a mucha gente: «Si yo te hago un favor, espero que me lo devuelvas». «Si muestro apertura y una grata conversación, espero que los demás actúen de la misma forma». Estas cosas no siempre se cumplen y el hecho de que sean así no es bueno ni malo: se trata solo de aceptar a los demás tal y como son.

Dejá tu comentario