07 feb. 2026

Marcial presidente

@uruser @uruser

Antes, para nuestra diversión, los internautas y televidentes nos agarrábamos de curiosos personajes que nos brindaban momentos de relax y esparcimiento a bajo costo. Recuerdo al inefable “borracho de la arbolada”, al “hay que ver cómo se comporta” y al “rico comidita”, personajes que, vaso en mano, tuvieron fulgurantes apariciones mediáticas y un rápido olvido.

Ahora, uno puede llegar a la fama a través de una viralización en la red: fama instantánea, a veces vergonzante y decadente, pero fama al fin.

Un amigo de Uruguay se asombraba porque Galeano, con su muerte, logró tres días (tres) de primeras planas y apariciones en todas las redes sociales. Con la misma velocidad desaparecerá, o más rápido aún, si un avión cae o si algún futbolista muerde. Ahora pasamos a otra etapa: el tal Marcial es apenas el invento de un chistoso meme: paran a una moto con mucha gente, le dicen que tienen multa por ir entre siete, y el chofer dice:

“¿Siete? ¿¡se cayó Marcial!?. Así nomás: un personaje inventado revolucionó nuestro mercadillo virtual por un par de días. Y esto es tendencia: en España, ante una nueve ley de regulación de marchas y manifestaciones se organizó una marcha con hologramas: cualquiera, desde cualquier lugar del mundo, entraba a una página web y participaba con pancartas, con mensajes o como quisiera, de acuerdo al menú.

Yo creo que el camino es claro: en unos años, elegiremos candidatos virtuales, perfectamente digitalizados, asépticos y photoshopeados, que nos gobernarán desde la tranquilidad de sus livings o desde un disco duro (como anécdota nomás, hay un par de concejales que le piden a la gente que elija cómo se deben vestir para la campaña electoral, lo que suma a las exmodelos candidatas y al candidato periodista).

Por lo tanto, no sería extraño pensar que algún día votemos por Marcial, o algún otro caído de una moto o de un catre.

De hecho, en Paraguay no es tan raro pensar en candidatos inventados. ¿O me equivoco?